Pinchó el Pontevedra ante el Athletic

Tino Rascado

PONTEVEDRA

El Pontevedra desaprovechó la oportunidad de acceder a la fase de ascenso ante ante el Bilbao Athletic. Los granates, que tenían todo a su favor después de que el Lemona cayese derrotado por el Éibar el sábado dejaba un escenario ideal para que los más de 4.000 aficionados que acudieron a Pasarón pudiesen celebrar la vuelta a los puestos de promoción.

Entre las ventajas que tenía el encuentro figuraba la vuelta del máximo goleador Charles y de Iván Carril, además ante un rival de la zona baja de la clasificación.

Sin embargo, nada más dar comienzo el partido apareció por Pasarón el síndrome del delantero que ya había dejado fuera de combate a Igor. En esta ocasión lo pagó Moreno, que recibió a los dos minutos una brecha en la cabeza y media hora después tuvo que volver que le curasen, en esta ocasión en la rodilla derecha.

Ya en los primeros minutos ya se pudo comprobar que el filial bilbaíno no tenía nada que ver con el fútbol del Éibar ni con el Barakaldo a pesar de ser tres equipos vascos. Y es que el estilo de juego que se fabrica en Lezama va por otros derroteros: fútbol es más combinativo y está preparador para atacar al rival desde el principio del partido. Pero fue el Pontevedra el que creó las mejores ocasiones en un encuentro con demasiado respeto entre los dos contendientes.

La mejor ocasión llegó de gol fue a los 37 minutos en un contraataque granate en el que participaron Iván Carril, Víctor Bravo, Moreno y Charles. El brasileño recibió el balón en la frontal y, tras regatear a su marcador, disparó con mucha intención, pero el esférico salió rozando el larguero.

En el arranque de la segunda parte se mantuvo la igualdad, aunque los bilbaínos, con Ismael como punta, se mostraban más decididos a mejorar su delicada situación en la tabla clasificatoria, mientras el Pontevedra seguía buscando, sin mucha prisa, la oportunidad de inaugurar el marcador.

Moreno, que afrontó el encuentro deseoso de lograr el primer gol con la camiseta granate dispuso también de una buena oportunidad de marcar en un centro de Vaquero desde la izquierda. También Charles insistió en entrar en el área e incluso buscó se dejó caer en el área, a lo que respondió el árbitro sancionándolo con una amonestación.

A medida que iban pasando los minutos, el Pontevedra seguí jugando sin prisas después de que en los dos encuentros anteriores lograse imponerse al Éibar y al Barakaldo en los últimos minutos. Y todo parecía que estaba desarrollándose sobre el guión. Pero en esta ocasión la dicha no fue completa. Ante el equipo teóricamente más flojo de los cuatro últimos rivales el conjunto granate vio como se le escapaba la victoria ante su falta de pegada.

Y eso que el equipo dispuso en los minutos de descuento de dos córneres consecutivos sobre la portería de Iago. La primera la tuvo Iban Espadas, que acababa de entrar en el terreno de juego Víctor Bravo -cambió que fue muy protestado por los aficionados- y no acertó en el remate. Después, entre Moreno y Gerardo remataron un centro desde la banda derecha en el primer palo y chocaron ambos jugadores, lo que impidió que el balón pudiese acabar en el fondo de las mallas.

3 jugadores acabaron tocados

Sin el gol que les aupase a la fase de ascenso y con tres jugadores tocados, acabó el encuentro de ayer en Pasarón. Se trata del centrocampista Nevado y los defensas Vaquero y Malón. El primero será sometido hoy a una resonancia para comprobar el alcance de la lesión. Aunque el partido no fue brillante, el esfuerzo del equipo sí.