Interesantísimo partido el que afrontaba el Lugo, que, en plena lucha por conseguir una ansiada plaza de promoción de ascenso, rendía una complicada visita al campo del Alavés, con iguales objetivos y sólo un punto por debajo en la tabla clasificatoria que los gallegos.
Después de los últimos resultados negativos cosechados por el conjunto rojiblanco, con un Deportivo Alavés crecido en busca de su tercera victoria consecutiva, arrancó el partido.?Quique Setién urdió un encuentro con un Lugo muy compacto, muy ordenadito. Los gallegos dieron mucha guerra por los flancos, volcando todo el peligro en las acciones por banda de un velocísimo Tornero.
Sin embargo, en una jugada aislada, conseguiría adelantarse el cuadro babazorro. Dani Bouzas agarró el balón, lo colocó con dulzura sobre el césped y ejecutó un lanzamiento magistral inalcanzable para Escalona. ?Corría el minuto doce y el Deportivo Alavés se encontraba casi sin quererlo por delante en el marcador. Los de Quique Setién, no obstante, no perdieron su filosofía de toque ni la concentración y quisieron la pelota siempre, a toda costa. Los vascos se agazaparon atrás, fruto de su propia desconfianza, dedicándose a lanzar zarpazos a la contra.
El Lugo siguió a lo suyo, poniendo el fútbol. El gol no tardaría en llegar y en hacer justicia al baño futbolístico de los hombres Setién. Una arrancada poderosa de Arroyo terminó con un golazo que se llevó muchos aplausos. Además, Tornero fue víctima de un claro penalti en el minuto 44, justo cuando se disponía a rematar solo delante del meta local.
Poco a poco, el partido fue tomando el cariz típico de los choques alocados de Copa en los que los medios parecen prescindibles y en los que cogen el protagonismo los de delante y los de atrás.