El plantel y Alfaro temen que el equipo vuelva a pifiarla en Barakaldo llevado por la euforia

La Voz

PONTEVEDRA

27 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Víctor Bravo no oculta que este partido de Lasesarre «me inquieta más a mí, al míster y a todos los jugadores porque hemos demostrado que somos un equipo que se pone eufórico cuando consigue buenos resultados y en los siguientes partidos la lía».

Asimismo, comenta que «el vestuario está un poco tenso en ese sentido porque nos solemos relajar en ese tipo de situaciones y eso no puede suceder este domingo con el Barakaldo».

Por lo tanto, no se les escapa que tienen al alcance de la mano la tercera victoria consecutiva. «Eso sería fantástico. Llevamos todo el año luchando para conseguirlo. Parecía que estaba todo perdido y ahora estamos a un solo punto. Y si ganamos este encuentro podemos meternos en la fase de ascenso, con lo que ello conlleva», sostiene.

Pero el futbolista también se refirió a su futuro. El maño acaba contrato el 30 de junio y eso lo convierte en un buen negocio para muchos equipos. Sin embargo, él se deja querer por el Pontevedra. «Es un club grande en Segunda B y ya estoy adaptado, algo que me ha costado un poco. Poco a poco me he ido acostumbrando al clima, a la ciudad y a estar tan lejos de mi casa. Por eso, el Pontevedra sería una opción muy buena para el año que viene y si ascendemos muchos más», apunta.

No le importaría renovar ya

Y para concluir asegura que incluso estaría dispuesto a firmar la renovación antes de que concluya la temporada, arriesgándose a quedarse otro año en Segunda B. «Eso solo es cuestión de sentarse a hablarlo con la persona de la directiva encargada de eso para intentar llegar a un acuerdo, pero eso no depende de mí sino del club. Mi misión es seguir haciéndolo bien para conseguir esa propuesta», afirma.

Eso sí, no tiene intención de sellar un contrato largo porque «aún soy joven y tengo la expectativa de intentar subir de categoría y no me gustaría atarme. Lo que más ilusión me hace ahora es ascender con el Pontevedra, por la afición y por todo el mundo».