El portugués asegura que ha pasado «el peor momento» de su carrera después de cinco meses sin jugar en Liga.
24 feb 2010 . Actualizado a las 19:55 h.Miguel Ángel Lotina afirmó ayer que Zé Castro sería titular ante el Villarreal por la sanción de Lopo y posiblemente el resto de la Liga para ganarse un sitio en el Mundial con la selección portuguesa. Por eso, el central luso era el protagonista del día y se sinceró en una rueda de prensa en la que dijo haber pasado «el peor momento» de su carrera tras estar cinco meses sin jugar en Liga.
Zé Castro asegura que «no tiene que haber ninguna compensación», en referencia a la decisión de Lotina. «Yo respeto las jerarquías y las opiniones que son diferentes. Si creen que debo jugar, bien, sino estarépara apoyar», añadió un Zé Castro que reconoció haber sentido «una tristeza muy grande» después de desaparecer de las alineaciones tras la derrota contra el Espanyol en Riazor. «La vida día a día no es igual porque yo vivo esto muy intensamente. Pero en un grupo tan bueno como éste, los compañeros saben que quiero lo mejor para ellos. Pero yo me considero uno más, con capacidad para jugar», dijo el central
Zé Castro afirma «no querer pensar» que el partido contra el Espanyol le costó el puesto: «Yo tengo una trayectoria aquí, saben de mis capacidades». Y manda un mensaje sobre su próxima titularidad. «También Piscu está trabajando y muy bien, y quiere jugar, seguro. No necesito un favor. Si no juego tengo las cosas difíciles para cumplir un sueño que tengo desde niño [jugar el Mundial con Portugal], pero no quiero jugar para ir al Mundial, sino por mi valía».
Además, el ex jugador del Atlético de Madrid matizó sus declaraciones sobre su papel en la Copa del Rey, cuando dijo que no había llegado al Deportivo sólo para jugar erse torneo, y aclaró que no era un desprecio a la competición ni a los compañeros que no juegan, sino un deseo de jugar más en la Liga.
Zé Castro defendió también su forma de llevar las concentraciones. «No estoy obligado a ser amigo de nadie. La educación vale mucho más que muchas amistades falsas. Todo el mundo aquí sabe que mi respeto a los compañeros es máximo. A partir de ahí, si eres menos amigo o si vas solo en las concentraciones o con los compañeros, da igual», dijo.
«Lo que importan son los sentimientos y si preguntas uno a uno saben cómo soy y lo que les quiero. Eso me hace estar con la conciencia tranquila. Me voy a casa todos los días tranquilo. Triste, pero tranquilo», sentenció.