El ex delantero blanquiazul acata la decisión adoptada por el director técnico del América, pero está convencido de que su trabajo en el club «ha sido muy bueno»
16 feb 2010 . Actualizado a las 03:36 h.Con el América de Río ha vivido su primera experiencia en un banquillo como entrenador que ha finalizado antes de lo esperado. Lo hizo solo pocos meses después de iniciarla y sin conseguir clasificar al conjunto de la capital brasileña para la siguiente fase del torneo Carioca. Pese a todo, José Roberto Gama de Oliveira, Bebeto , se va del club de Romario (es el director deportivo) con la cabeza alta, pues considera que ha hecho un buen trabajo. Cogió al equipo recién ascendido y ha quedado cuarto de su grupo. «Sin fichajes y con las importantes bajas que hemos tenido, era imposible hacer más», apostilla.
-¿Esperaba un paso tan efímero por el América?
-Los entrenadores estamos expuestos a estas situaciones. Romario me habló el sábado, después de perder por 2-1 un encuentro que afrontamos sin cuatro titulares, y me dijo: «Bebeto, tengo que hacer algún cambio y creo que lo mejor es probar con otro técnico». Y yo lo acepté. Yo ya había pensado incluso que quizá no era lo idóneo seguir allí, ya que no se podía aspirar a mucho. Lo que sí me gustaría dejar claro es que aunque Romario me haya echado, nuestra amistad está por encima de todo. -¿Por qué no triunfó? -Pues porque el club es muy humilde. El equipo era un recién ascendido y no tuvimos refuerzos. Además, por falta de recursos, no pudimos hacer una pretemporada como otros. Realmente peleamos contra grandes clubes como Flamengo, Botafogo... En la lucha con los que contaban con un presupuesto bajo como el nuestro, hemos estado por delante. Por eso creo que el trabajo que he realizado puede calificarse de muy bueno. -Tres triunfos, un empate y tres derrotas han sido su bagaje. ¿No pudo haber hecho algo más? -Difícilmente. Hombre, siempre se puede conseguir algo más. Los partidos que hemos perdido han sido por la mínima y siempre hemos tenido opciones, pero ahora ya está y pasar página. -Tras esta destitución, ¿le quedan ganas de seguir entrenando? -Por supuesto. Los entrenadores estamos siempre pendientes de estas cosas. Ahora a escuchar ofertas, que seguro que alguna llega. -¿Tiene algo en vistas? -De momento, no. Pero hace unos días aún era entrenador del América. Seguro que llega algo, como llegó cuando era técnico en activo. Tuve alguna propuesta para marchar al extranjero, pero en aquel momento tenía contrato y siempre tuve claro que debía ser fiel a Romario, que había confiado en mí. Ahora, ya veremos qué pasa.