El reto de devolver el k-4 a la élite

X.R. Castro

VIGO

Esteban Alonso, el técnico del Kayak Tudense, tiene el difícil encargo de la federación de clasificar a un barco para Londres después de 14 años de fiascos

29 ene 2010 . Actualizado a las 11:37 h.

La Federación Española de Piragüismo ha encargado a Esteban Alonso, el técnico que ha hecho del kayak Tudense el club más laureado de la disciplina, una difícil misión. Recuperar para la vida olímpica al K-4, un barco que ha desaparecido del mapa hace trece años. Desde los Juegos de Atlanta en el año 96 España, que brilla en los botes más pequeños, no es capaz de colarse en una de las pruebas más vistosas del programa. Todas las alarmas saltaron el pasado año cuando el bote acabó como undécimo en el Mundial. Segundo de la final B.

Y Esteban Alonso se ha puesto manos a la obra. «É un reto personal moi interesante e un motivo de recoñecemento ao traballo do clube», comenta, mientras explica una hoja de ruta que ha comenzado por una especie de casting. Inicia su recorrido con doce piragüistas (a los que hay que sumar el vasco Íñigo Peña) hasta que al final -seguramente el próximo año- solo queden cuatro que se jueguen la clasificación. Europa mete a siete barcos en los Juegos (a mayores por cupos también entra uno americano, otro australiano y un tercero de África-Asia-Oceanía) y España no debe quedarse fuera. Para conseguir el reto, el tudense se apoya mayoritariamente en gallegos (Jovino, Iván Alonso, Diego Piña, Víctor Rodríguez, Rodrigo Germade, Álvaro Bravo, Álvaro Fiuza y Borja Prieto) y en jóvenes talentos rodeados de la experiencia de Jovino González y Emilio Llamedo, los dos supervivientes de la generación de Atlanta.

Todo comenzó el pasado año cuando el K-4 del club ganó en una regata a la propia selección. «A verdade é que tomamos moi en serio aquela proba», relata el entrenador. Los nuevos aires de la federación percibieron que en Tui había materia prima para cambiar la tendencia y esta temporada hicieron oficial el encargo a Esteban.

A lo largo de esta semana han vivido la primera de las concentraciones que se encargarán de establecer la primera criba. Alonso ha ido rotando las embarcaciones y probando a los piragüistas en los diferentes puestos en busca del cuarteto perfecto. «Estamos cun traballo rutinario pero facendo combinacións para buscar o mellor funcionamento do bote posible», indica.

La primera prueba de fuego será una competición de la Copa del Mundo a celebrar en Vichy (Francia) los días 8 y 9 de mayo. La cita servirá además para tomar referencias del viento y de las aguas ya que será el mismo escenario en donde el próximo año tendrán que jugarse el pase olímpico. Antes, le queda una nueva selección en el Europeo de Trasona y en el campeonato del mundo de la especialidad a celebrar en la localidad polaca de Poznan.

De conseguir el pase para Londres 2012, Esteban piensa que pueden aspirar a casi todo. Salvo Bielorrusia «que está un paso por diante» (le saca un par de segundos en los mil metros), considera que pueden competir con el resto. O lo que es lo mismo, luchar por una medalla. De claro acento gallego.