Pasarón se vistió con gorros, bufandas y mantas

X. Otero

PONTEVEDRA CIUDAD

11 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La parte incondicional de la hinchada del Pontevedra volvió a demostrar que es fiel y acompaña a su equipo en las situaciones más extremas. La gélida jornada dominical invitaba a quedarse cómodamente en el sofá, pero cerca de 3.000 aficionados optaron por plantarle cara al frío con gorros, bufandas y abrigos preparados para la ocasión, algunos seguramente comprados horas antes en las recién estrenadas rebajas. Los más previsores acudieron ataviados con pasamontañas y mantas polares. Todo era poco para combatir la helada que cayó a orillas del Lérez.

En esas circunstancias, el espectáculo y los aplausos se presentaban como complementos ideales para hacer frente a la adversa climatología. Sin embargo, el fútbol brilló por su ausencia y los seguidores granates tuvieron que optar por calentar las manos en los bolsillos. Y es que apenas hubo motivos para los aplausos. Los goles de Gerardo y de Charles y poco más.

Por ello, parece lógico pensar que el 2-0 sobre la Cultural no sirvió para compensar el largo mal rato de hora y media que sufrieron los aficionados en las gradas. Es más, eso ya quedaba claro al descanso.

Por ejemplo en Tribuna fueron numerosas las personas que recorrieron los bajos de la grada en varias ocasiones para tratar de calentar los pies. «No recuerdo un partido con tanto frío en Pasarón», comentó durante su improvisado paseo una aficionada al cruzarse con otra de mayor edad.

Un frío que casi no se recordaba

La respuesta fue cuando menos sorprendente. «¡Ay!. Hace treinta años era peor», le espetó la buena mujer, que ya había vivido temporales de mayor calado en el viejo campo de O Burgo en su larga trayectoria como socia del Pontevedra.

Los comentarios más repetidos versaron sobre el pobre espectáculo que se estaba viendo en el terreno de juego. «Que bien estaba en casa. Si lo sé no vengo», recalcó un seguidor granate. Otros se resignaban. «Bueno, por lo menos vamos ganando», decía otro.