Tras el caramelo de la Copa, al Celta le toca «volver a la realidad, que es la liga, que es más dura de lo que nos supone afrontar la Copa, donde son todos satisfacciones», señala Eusebio.
El entrenador céltico no pierde la esperanza de empezar a disfrutar también en el campeonato de la regularidad: «La lectura de este partido es la posibilidad de conseguir tres puntos que nos permitiría volver a sentir sensaciones como las que vivimos en Copa. Buscamos una situación más cómoda que nos permita afrontar los partidos con la tranquilidad y la confianza que haría que pudiésemos desplegar todo el fútbol que llevamos dentro y que hemos demostrado que somos capaces de hacer».
Se alegra de que los dos delanteros hayan empezado el año marcando: «Es una buena notica para mí. Supone que los partidos son muy largos y siempre vas a necesitar a los dos, independientemente de quien decida que juegue de inicio. Muchas veces el más determinante es el que entra en el transcurso del partido porque a lo mejor el que entra al principio le toca hacer un trabajo grande porque hay menos espacios».