El expediente X de los delanteros

Rubén Ventureira

DEPORTES

«No sabemos qué más hacer, hacemos todo lo posible y se producen lesiones», dice el preparador físico

08 ene 2010 . Actualizado a las 03:14 h.

«Una nueva fatalidad». Así explica el preparador físico del Deportivo, Eduardo Domínguez, la lesión de Riki en Mestalla, la última de la cadena de bajas en la delantera. Lo que ocurre con los puntas del Dépor roza el expediente X.

Como el resto de sus compañeros, los delanteros están integrados en el plan de prevención de lesiones diseñado por los médicos y el preparador físico. Además, dos de ellos (Adrián y Lassad) realizan un trabajo de refuerzo. Y Lotina dosifica los minutos en el campo de los cinco, evitando que jueguen los partidos completos. Pero ni con tantos mimos hay forma de frenar los percances en la línea de ataque, un fenómeno que ya se produjo la pasada temporada.

«No sabemos qué más hacer. Hacemos todo lo posible y se producen lesiones. No nos queremos ni imaginar qué ocurriría si no nos esforzásemos en prevenirlas, tanto a nivel colectivo como individual», afirma el preparador físico.

Adrián es el único que está en plenas condiciones, «aunque igual Bodipo puede estar para el partido del domingo, porque he hablado con Franganillo y me da dicho que tanto él como Juca se encuentran bastante bien», explicó ayer Eduardo Domínguez.

Bodipo podría estar listo

El sevillano, con molestias en una rodilla, trabajó en A Coruña durante el viaje de cinco días de sus compañeros. De confirmarse su recuperación, daría una alternativa ofensiva a Lotina, pues Riki, Lassad y Mista están descartados. «Las lesiones están coincidiendo en el mismo grupo de puestos, en la delantera, y ese es el problema. Que haya cinco lesionados no es una exageración, pero se convierte en un problema si la mayoría son en la misma línea», reflexiona Domínguez.

Su tono es de frustración, como el de Lotina en Mestalla, cuando declaró «no tenemos delanteros ni nada que se le parezca».

Con Riki, la última víctima de la plaga, se ha sido muy precavido. De hecho, el de Aranjuez no juega un partido completo desde el 8 de febrero del año pasado, en Mallorca. Acabó sin queja aquel encuentro, pero regresó tocado a los entrenamientos: con una sobrecarga en el aductor de su zurda que le impidió disputar cinco partidos. A principios del pasado diciembre sufrió su segunda lesión del año: microrrotura en el pectíneo. El miércoles, en su primer encuentro como titular tras superar esa dolencia, volvió a caer. Hoy se le realizarán pruebas.

Un simple estiramiento

Riki sufre a menudo lesiones por «su condición muscular y por sus características físicas, pues es muy explosivo». Sin embargo, esta vez se dolió «al hacer un estiramiento de la pierna, no en una acción explosiva», precisa Domínguez, de ahí que aluda a la fatalidad como causa.

Los cuerpos de Adrián y Lassad tienen algo en común: debilidad en la musculatura posterior de la rodilla (isquiotibiales, semitendinosos, semimembranoso y bíceps femoral). Ambos realizan un trabajo extra en el gimnasio y con los fisios (hasta sumar media hora al día más que sus compañeros) para prevenir lesiones en esa zona tan delicada. Además, Lotina les dosifica los minutos de juego, pues rara vez juegan los 90 minutos. El asturiano toca madera porque últimamente esta sano. Pero Lassad sufrió una microrrotura fibrilar en el bíceps femoral de su zurda el 29 de noviembre en Santander y no ha vuelto a jugar. Según el cuerpo médico, no estará a punto para el domingo.

Tampoco jugará Mista, cuyo punto débil es el pubis. Se lesionó ahí cuando jugaba en Riazor con el Atlético en octubre 2006. El pasado verano trabajó en vacaciones para llegar bien a la pretemporada. Funcionó: esta campaña estaba jugando sin dolor por primera vez desde aquel lejano octubre. Pero días antes del parón navideño el pubis le volvió a dar la lata. No hay fecha para su vuelta.