Solo dos candidatos al título -los grandes de siempre-, hasta siete equipos dispuestos a pelear dos plazas de Champions y dos de UEFA, y el grueso del pelotón con la única misión de evitar el descenso. La Liga alcanza el parón navideño con sus tres velocidades clásicas, las cartas marcadas y cuatro entrenadores destituidos, ya que el reciente adiós de Hugo Sánchez en el Almería se suma a los de Abel en el Atlético, Mandiá en el Racing y Marcelino en el Zaragoza.
Los números desmienten a quienes sostienen que este Barça es inferior al del curso pasado. No sólo por el pleno de títulos sino porque a estas alturas suma un punto más que hace un año y se mantiene como el bloque menos goleado, con sólo nueve dianas encajadas. La diferencia abismal la marca el Real Madrid, el mejor segundo de la historia. Con Pellegrini, suma 11 puntos más que cuando Juande Ramos acababa de estrenarse como relevo de Schuster con derrota en el Camp Nou. Aquél conjunto blanco había anotado 33 goles y encajado 26, y éste se va hasta los 40 marcados, con un promedio de 2,6 que permite soñar con el récord de 107 goles certificado por la Quinta del Buitre.
Tras un inicio titubeante, el alcorconazo y el aluvión de críticas, el técnico chileno ha dado con la tecla e incluso obtiene rédito de jugadores como Marcelo y Van der Vaart. Curioso pero juega mejor sin Kaká y sin Benzema. Y de Raúl ya no se acuerdan ni en las conferencias de prensa de Del Bosque. Cristiano, pese a su prolongada lesión, está pletórico. Marca diferencias. Juega, hace jugar a sus compañeros y suma 7 goles, a cinco de un Villa que no entiende de bajones, a cuatro de un Ibrahimovic que ha hecho olvidar a Eto'o y a tres del sobresaliente Higuaín y de Soldado, quien representa en el Getafe lo que Negredo fue para el Almería antes de saltar al Sevilla.
Alternativas fallidas
Barça, Madrid y Mallorca -ahí queda la gesta de los bermellones-, no se han dejado todavía ni un punto en casa y el Valencia es el mejor visitante. Parecía al principio que tanto los chés como el Sevilla podrían retar al poder establecido, pero han pinchado en las últimas jornadas y ya están a tres o más partidos de distancia de la cabeza. Un mundo. Incluso ven amenazadas sus posiciones de Champions por equipos emergentes como Mallorca, Deportivo y el Athletic, con diez puntos más que el ejercicio pasado, los jóvenes más consolidados y nuevas perlas por pulir. Caparrós tiene razones de peso para presumir.
Los de Emery suman un punto menos que el año anterior tras las primeras 15 jornadas y los hispalenses repiten con 30. Su progresión, por tanto, no es tal. Extraordinaria, en cambio, le mejoría experimentada por los de Goyo Manzano, la campaña precedente en descenso y ahora en Europa. Los de Lotina mejoran una plaza, tres puntos y presumen de europeos. Aunque se le discuta en el Coliseum, Míchel da mayor prestancia a los getafenses que Víctor Muñoz. Tres puntos más, de momento. Y Europa a tiro de piedra.