Ángel Viadero, entrenador del Éibar, le decía a Quique Setién al finalizar el partido que los lucenses ganaban por 3-0 a los vascos (hace 15 días) que había visto al Lugo «con más chispa, con más lucidez» que a los suyos. Lo comentaba el propio preparador santanderino. El conjunto rojiblanco ha sorprendido a propios y extraños en este arranque de temporada, con sus resultados, su forma de jugar y también por llegar al final con una suficiencia física que sus rivales no son capaces de contrarrestar.
En el equipo matizan las cuestiones referentes a la preparación física. Es cierto que doblan más sesiones que nunca (no es raro que semana sí, semana también, entrenen miércoles y jueves mañana y tarde), pero creen que su aparente superioridad guarda más relación con el estilo que con el trabajo.
Como dice el lateral izquierdo, Dani Cancela, ex del Deportivo: «Tenemos el balón la mayor parte del tiempo y eso hace que los contrarios se desgasten más. No terminamos corriendo una barbaridad ni con un gran despliegue físico. Nuestra ventaja es la posesión, controlar el partido, acelerarlo cuando debemos». Lo corrobora Fernando Seoane, el mediocentro considerado causa primera del buen momento que atraviesan, y de desarrollar un juego basado en el buen trato a la pelota: «Mentalmente te cansas más por correr detrás del balón».
El último partido, en el Ángel Carro contra el Athletic B, sirve como ejemplo. El Lugo jugó con uno menos los últimos 25 minutos, por la expulsión del propio Cancela. Lo esperable era que, con 1-0, el filial vizcaíno arrinconase a los rojiblancos contra su portería. Sin embargo, estos se adueñaron del cuero, y terminaron tocando en el campo de los visitantes, que ni siquiera recurrieron al pelotazo.
Aguantar todo el curso
El buen momento, ese punto físico que les permite avasallar a los rivales, genera una duda: si llegará un bajón, si aguantarán toda la temporada al mismo nivel. Los propios jugadores se encargan de aplacarla. «Si somos capaces de controlar los partidos como hasta ahora, no sufriremos ningún problema», asiente Cancela. El propio entrenador, Setién, recuerda que todo lo que hacen se basa en «una estudiada preparación».
Respeto rival
Por lo hecho hasta ahora, las goleadas a Éibar y Pontevedra, la imbatibilidad a domicilio, los últimos cinco partidos sin perder... Los de Setién se han ganado el respeto. No son pocos los técnicos contrincantes que en las últimas fechas elogian al Lugo, hasta considerarlo como el rival a batir de la categoría, por despliegue y efectividad de juego. «Nos lo hemos ganado por méritos propios, por mantenernos fieles a nuestra filosofía», afirma Seoane.