El número dos del mundo se reencuentra con la tierra batida

Agencias

DEPORTES

04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El número uno del equipo español, Rafael Nadal, afronta cargado de motivación la final de la Copa Davis, alentado por la posibilidad de cosechar un nuevo éxito en su carrera y dar lustre al cierre del curso 2009 después de su participación en el Masters. Hoy se reencontrará con Berdych, con el que hace unos años, en Madrid, mantuvo un rifirrafe que, según él mismo, «ya está olvidado». «Con Berdych tengo una relación excelente. Aquello fue un rifirrafe, pero de eso hace años. Nos equivocamos los dos y rectificamos. No es un mal tipo. Entreno a menudo con Berdych e, incluso, iba a jugar dobles con él en Bangkok, aunque luego no pude porque estaba lesionado», incidió el número uno español.

Nadal se reencuentra con la tierra batida, una superficie en la que no compite desde el 31 de mayo, cuando fue eliminado en Roland Garros por Soderling. «Necesitas un tiempo de adaptación. Cuesta un poco, pero confío en que sea suficiente. He entrenado bien. Estoy feliz con la semana de trabajo que he hecho», subrayó Nadal, que también considera vital la aportación del público: «Tiene un papel principal. Es un punto a favor. Las únicas dos ventajas de que dispones como local en la Copa Davis son la elección de la superficie y el público, que es el que nos tiene que ayudar».