La trayectoria de Eusebio en el Celta ofrece luces y sombras, claros y oscuros a partes iguales. Gracias a los primeros ha conseguido que su crédito haya sido mayor que el habitual en una profesión a la que siempre se juzga por los resultados.
Apuesta futbolística
El Celta es uno de los equipos que esta temporada está deleitando más con su fútbol en Segunda División. El partido que hizo el domingo en Sevilla es un ejemplo de la propuesta futbolística de Eusebio. En los últimos partidos de Balaídos, por ejemplo el día del Rayo, el equipo fue aplaudido por la afición a pesar de no ganar y de estar en descenso.
El rey de los empates
En un campeonato en el que la victoria vale tres puntos, un empate tiene muy poco valor. Las igualadas pueden ser buenas de vez en cuando si después se consiguen más triunfos que derrotas, pero el balance de Eusebio Sacristán en su etapa celeste es de 4 victorias, 15 empates y 9 derrotas.
La cantera
Otro de los aspectos por el que se ve positiva la labor de Eusebio, aunque habría que saber si en utiliza tantos canteranos por necesidad del club o de motu propio. Lo cierto es que no le ha temblado el pulso al subir a jugadores de 18 años como Hugo Mallo o Joselu.
El sistema de juego
Eusebio se ha empecinado, incluso en los peores momentos, en que el equipo juegue con el mismo dibujo táctico que el Barcelona. Después de nueve meses parece que está empezando a conseguir que funcione, pero el peaje que se ha pagado es muy elevado.
Control del vestuario
Una de las cosas que mejor está haciendo el de La Seca es que haya buen ambiente en el vestuario. Su relación con los jugadores es buena. Y además está controlando bien el entorno.
Los cambios
Entre sus sombras está la gestión de los partidos. Cuando toca cambiar la dinámica de los mismos no suele acertar en los cambios y la prueba es que en las rectas finales de los partidos se ha perdido muchos puntos y no se ha ganado ninguno.