Del Atlante mexicano al Xove Lago por 450 euros al mes

CDLUGO

Kike Maciel, de 20 años, lo deja todo en su país para triunfar en España

18 nov 2009 . Actualizado a las 10:11 h.

Atrevimiento le sobra para hacer realidad el sueño que tiene desde chico: triunfar en el fútbol español. Falta por ver si suma a su osadía el requisito indispensable para labrarse una brillante carrera balompédica en España: la calidad. Enrique Lara Maciel, de 20 años y conocido como Kike Maciel sobre el terreno de juego, ha cruzado el charco para defender los intereses del Xove en el grupo norte de Preferente Autonómica. Llegó a finales de la pasada semana y el domingo podría hacer su debut en Boiro.

El delantero centroamericano ha renunciado a todo al otro lado del Atlántico por una oportunidad aquí y una nómina de 450 euros mensuales, «unos 9.800 pesos mexicanos». «Me parece una cantidad suficiente para vivir sin apuros. Sé que es poco, pero si la directiva se hace cargo de los gastos del piso y la comida...», dice ilusionado. Amigo de los retos -«me encantan», dice-, Maciel dejó en su México D.?F. natal a sus padres y a su hermano, también futbolista hasta que una grave lesión de rodilla precipitó su retirada, y a un montón de amistades. «Echo mucho de menos a todos, pero especialmente a mi familia. Ellos están felices de que haya venido a España y me animaron mucho cuando tomé la decisión porque saben que mi sueño es ser futbolista profesional aquí», asegura.

Sus primeros pasos como futbolista los dio en la cantera del histórico Colo-Colo. Pasó luego por el Pumas, otro de los grandes en su país, el Tampico Madero, «donde jugaba con mi hermano», apunta, la escuela Aba Anahuac y el Atlante, su equipo de procedencia. La posibilidad de emigrar al fútbol español cobró realidad durante su etapa en el Aba Anahuac, donde conoció al técnico lucense Javi López, ex preparador del Lugo, Viveiro y Xove, entre otros, e instalado en el país azteca desde hace algunas temporadas. «Es el coordinador de la escuela y a la vez entrena al equipo de Tercera División. Está haciendo un gran trabajo allí», cuenta Maciel sobre la persona que lo recomendó a su nuevo club.

Por la definición que hace de su perfil futbolístico, los aficionados del club mariñano pueden ilusionarse con el flamante fichaje. «Soy un jugador hábil con las dos piernas, sacrificado y goleador», dice. Se atreve incluso a prometer «muchos goles», además de trabajo. Fuera del campo se considera un «chico normal». «No tengo novia, estoy solo. En México tuve varias, pero todas me dejaron porque le prestaba más atención al fútbol que a ellas», asegura entre risas antes de confesarse un verdadero fanático de los videojuegos de la play station .

Kike Maciel también antepuso el balón a los libros. Cuenta que acabó el ciclo académico equivalente al bachiller, «allá lo llaman la prepa», y dejó la universidad a poco de comenzar la carrera de negocios internacionales. «Todos me dicen que la formación es lo primero, pero a mí lo que me gusta es el fútbol», insiste.

Posible debut

Si se cumplen sus previsiones, a lo largo de esta semana recibirá toda la documentación necesaria para ser jugador del Xove a todos los efectos y el domingo se estrenará con la camiseta verde en Boiro.