Un punto en el Ruiz de Lopera sería un tesoro para cualquier equipo, pero el empate del Celta es un buen escaso. Un premio menor ante un Betis que jugó al son que marcó el equipo vigués, superior en muchas fases del partido. Pero le faltó puntería para acabar con un Goitia, el meta local que acabó salvando a los de Antonio Tapia.
Al Celta no le amilanó el ambiente, ni los cánticos, ni la nómina del rival. Salió a Heliópolis a mandar bajo la batuta de Trashorras y el de Rábade marcó el ritmo en un inicio esperanzador. Michu en dos ocasiones robó en zonas de riesgo, Dani Abalo sacó un par de centros desde la derecha y el equipo tocaba y llegaba con cierta facilidad a los dominios de Goitia mientras todo el muestrario bético se ceñía a alguna penetración de Sergio Sánchez. El premio al descaro llegó poco después de los 20 minutos en una caída de Arthuro dentro del área que el colegiado sancionó como penalti. Tiró Trashorras y Goitia ni adivinó la dirección del esférico.
Con el marcador en contra y con el primer tiempo camino de la extinción el Betis metió una marcha más, dio muestras de su calidad -aunque lejos de los dominios de Falcón- y el Celta víctima del cansancio comenzó a descoserse y perder la posición en el campo. Aún así, los verdiblancos únicamente hicieron una ocasión real y para eso a la contra. Sergio García no llegó a un balón espléndidamente servido desde la derecha. En todo lo demás la zaga céltica fue un frontón. Como consecuencia, lo que antes eran gritos de ánimo se convitieron en una pitada monumental para los de Tapia camino del receso.
El descanso permitió a los vigueses coger oxígeno. Volvieron al campo tocando -en algún momento hizo del campo un inmenso rondo- y avisando. Hasta se animó Arthuro con un zurdazo que desvió a córner el meta sevillano.
Durante un buen trecho de este segundo tiempo, el Celta apenas sufrió. Se mascaba la tensión por el rival que estaba enfrente, pero el Celta tenía el balón y administraba su renta con relativa comodidad. Incluso Heliópolis echó mano del clásico ¡Lopera vete ya! En parte, porque Arthuro marcó el segundo gol celeste, aunque el árbitro lo anuló en un riguroso fuera de juego. Quizás para compensar el penalti.
Cambios ofensivos
Con este panorama a Tapia lo que quedó más remedio que aligerar la defensa y reforzar la ofensiva, pero nada más entrar Juande en el campo fue expulsado por una dura entrada a Trashorras.
Parecía entonces sí el escenario propicio para que el Celta matase el partido, pero en una falta lateral botada por Caffa permitió a Sergio García empatar de cabeza y abrió el partido.
El Celta pudo matarlo a la jugada siguiente en una contra, pero Michu y Saulo se encontraron con un defensor y Goitia camino del gol.
Los últimos minutos fueron un continuo intercambio de golpes e imprecisiones. El más claro lo tuvo el Celta en los pies de Botelho, pero el portero bético le birló el balón en último instante. Lo mismo hizo con Michu -que se cargó el equipo encima- después de un control excelso del ovetense. Goitia salvó al Betis y el Celta sigue en descenso pese a realizar un soberbio partido. Otra victoria moral con poco rédito.