Del Bosque advierte serios problemas en medio de la euforia

I. Tylko

DEPORTES

Temor al juego duro, toque sin profundidad y errores a balón parado, aspectos mejorables de la selección

16 nov 2009 . Actualizado a las 12:35 h.

El ambiente de euforia en torno a la selección, todavía más desbordante tras la victoria frente a Argentina que permite a España recuperar el primer lugar del escalafón mundial perdido tras la Copa Confederaciones, inquieta, sin embargo, a Vicente del Bosque. El técnico observa algunos riesgos en el horizonte. «Mostramos un extraño espíritu de conservación», afirmó el seleccionador, sin ambages, al término del partido. «Tenemos buenos principios pero el toque siempre debe servir para intentar hacer daño al rival», advirtió después de que Maradona aventurase que este mismo partido hubiera acabado en empate durante la Copa del Mundo.

A Del Bosque no le gusta que con 1-0 la selección dé un pasito para atrás y se limite a controlar el balón en zonas de poco riesgo; y mucho menos aún le agrada que los jugadores puedan arrugarse en caso de dureza. El propio Iniesta reconoció que convenía jugar con espejos retrovisores para ver venir a los argentinos y saltar a tiempo. Lógico en un amistoso, pero en un Mundial no vale asustarse.

También sabe el técnico que la selección sufre lo indecible a la hora de defender los balones aéreos, un aspecto básico en la alta competición. Aunque todos los zagueros, incluidos ambos laterales, van bien por arriba, es el inconveniente que tiene actuar con un equipo plagado de futbolistas de exquisita técnica pero escasa corpulencia.

La labor de los árbitros, jamás enjuiciada por Del Bosque, también inquieta. Es evidente que adversarios con tanto oficio como Argentina o Italia sembrarán un campo de minas si se miden a España en Sudáfrica y que la actuación de los jueces a la hora de cortar el juego duro resultará determinante.

Cesc, un lujo en el banquillo

Cesc aguanta en el banquillo pero puede ser otro foco peligroso. Es una víctima de la superpoblación de grandes jugadores en el centro del campo de España, pero resulta difícil saber que uno es quizá el mejor jugador de la Premier y suplente en su selección incluso el día en que no está Fernando Torres. Xabi Alonso, Xavi, Iniesta y Silva, además de un medio de cierre (Senna o Busquets), están por delante.

El choque ante Argentina confirmó que Del Bosque es fiel al modelo de Guardiola en el Barça. Al principio empleó dos delanteros pero ahora prefiere ese 4-3-3 que se convierte en 4-1-4-1 al defender. Un sistema que cuando vuelva Torres trasladará a Villa a la banda izquierda.

Al técnico se le avecina otra dificultad. Ha ido probando jugadores y, sin renunciar jamás al bloque campeón de Aragonés, ha abierto el abanico de seleccionables de tal modo que tendrá que hacer descartes dolorosos para confeccionar la lista de 23. Ante Argentina fueron este número y faltaron los Senna, Torres, Riera, Llorente e incluso Monreal.