El año de la consagración del taekuondo gallego

DEPORTES

09 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El campeonato de Europa sub-21 conquistado por Raúl Bouzas sirve para poner el broche de oro a una extraordinaria temporada del taekuondo gallego.

Después de unas campañas con buenos resultados y algún éxito individual a nivel internacional (oro europeo de Estefanía Hernández en el 2008 o bronce mundial de Andrea Rica en el 2007), el 2009 puede considerarse como el año de la consagración de Galicia.

Campeona de España por equipos absoluta y sub-21, esta territorial ha conseguido que un porcentaje elevado de integrantes de las dos principales selecciones españolas estén formadas por gallegos. Además, dos entrenadores de esta comunidad (el vallisoletano afincado desde hace trece años en Pontevedra, Jesús Benito, y el coruñés Marco Carreira) forman parte del organigrama de técnicos de la federación española.

La sección de taekuondo del Centro de Tecnificación Deportiva de Pontevedra se ha convertido en referente en España. De los 25 medallistas que tiene Galicia en las dos principales categorías, 17 se han ejercitado durante los últimos años en la ciudad del Lérez a las órdenes de Jesús Benito.

El año sirvió para que Estefanía Hernández y Andrea Rica confirmaran la disputa que van a tener por una plaza para Londres 2012. Ambas lograron la medalla de bronce en el Mundial absoluto, si bien la viguesa lo hizo en peso olímpico y la coruñesa en uno superior. La herculina, además, ganó la Universiada y todavía tiene oportunidad de ampliar su palmarés en diciembre con la disputa del Europeo universitario.

El 2009 sirvió también para recuperar a José Antonio Carregal, al que las lesiones le jugaron una mala pasada la temporada anterior y que esta reconquistó el título nacional, ganándoselo a José Fernández, considerado por los técnicos como el que será uno de los grandes referentes del taekuondo masculino gallego en los próximos años.

Fue también el año de Rebeca Mariño, quien pese a pagar la novatada del Mundial lo despide con un título nacional absoluto, una plata en la Copa del Mediterráneo y varios metales más en torneos internacionales a los que espera añadir uno más en el Europeo Universitario.

Y también fue el año de la base gallega, con Francisco Padín dando un buen nivel en categoría júnior y Óscar Peón bronce en el Europeo cadete, asegurando el futuro gallego.