El Aris prescindió de sus servicios para fichar a Héctor Cúper.
04 nov 2009 . Actualizado a las 17:41 h.El domingo el Aris empató con el Larissa. Dos a dos. Y ese punto fue el punto y final de la gran aventura griega de dos brasileños con pasado y presente gallego. Donato Gama da Silva e Iomar do Nascimento. Donato y Mazinho. El ex jugador del Deportivo y el ex centrocampista del Celta se unieron en un tándem para ocupar el banquillo del cuadro de Salónica el pasado enero. En los últimos dos partidos ambos sabían que su continuidad estaba en el aire. El lunes, el club griego prescindió de sus servicios para fichar al argentino Héctor Cúper, que abandona su cargo de seleccionador de Georgia.
«Ganamos el pasado miércoles en la Copa. Pero empatamos el sábado. Esta temporada, en diez partidos sumamos cuatro victorias, cinco empates y una derrota, que fue ante el Panathinaikos, uno de los grandes. Nos vamos con la conciencia muy tranquila. Creo que hicimos un buen trabajo. El equipo está en la cuarta posición de la clasificación, cuando el objetivo era finalizar entre los cinco primeros de la tabla», comenta Donato con amargura. Se siente extraño en esta situación. «La afición nos respeta y nos tiene mucho cariño. Esta decisión es difícil de explicar», añade.
Los dos entrenadores demandaban más tiempo para llevar a cabo su labor de ensamblaje. «Esta temporada llegaron al Aris quince jugadores nuevos y ellos todavía tienen que adaptarse a la competición griega», aseguran.
Recuerdan que la Liga helena está dominada tradicionalmente por el Panathinaikos y el Olympiakos. «En lo que respecta al resto de equipos, hay mucha igualdad. Pero seguro que el Aris alcanzará un buen puesto al final de la campaña», dicen. Insisten en que su saldo es positivo. Desde enero, suman 23 partidos. Once victorias. Ocho empates. Cuatro derrotas.
Ex jugadores con nutrido palmarés y experiencia, confiesan que los movimientos en la pizarra muchas veces son más complicados que los del tapete verde. «Hacer de entrenador es más difícil. Como futbolista, tú trabajas e intentas aprovechar las oportunidades. Como entrenador asumes decisiones difíciles. Juegas con once, pero tienes que mantener contentos a 25 jugadores», confiesa Donato. No obstante, añade que lograron manejar bien el vestuario, que recuperaron anímicamente a hombres que no disfrutaban de minutos.
Pendientes del finiquito
Mazinho y Donato todavía están en Grecia. Esperan alcanzar en dos días un acuerdo sobre el finiquito. Y, después, regresarán a España. Recuerdan que «aunque el sueño griego haya quedado sepultado, la experiencia ha sido buena y la vida sigue». Por lo que confían en sentarse juntos en otros banquillos. «Y si es en España, encantados», concluye Donato.