La irreconocible imagen del Pazo cinco meses después

Jacobo Rodríguez

OURENSE

La afluencia de público aumenta en cada encuentro alcanzando cifras históricas

03 nov 2009 . Actualizado a las 12:09 h.

El Pazo muestra sus mejores galas en cada encuentro del COB y el ambiente es digno incluso de categorías superiores. Un cambio radical en un tiempo récord consiguiendo un número de aficionados que no se recuerdan en la última década del club.

En el último encuentro las gradas registraron más de 4.000 espectadores, algo que habría que remontarse a la época histórica de ACB en la que el bum del baloncesto era una realidad en Ourense o la temporada en la que el equipo rozó el ascenso en otra temporada histórica en LEB con Salva Maldonado en el banquillo y jugadores como Bernabé o Kammerichs. Eran épocas en las que en la ciudad se respiraba baloncesto, algo que sucede también ahora.

El trabajo del nuevo consejo de administración a nivel social parece haber calado en aficionados al baloncesto de ciudad y provincia e incluso en otros muchos que empiezan a ser asiduos ahora, cuando antes no iban. Lo que sí nadie puede negar es que el cambio ha sido radical. Se pasó de ser una pista en la que el rival se sentía cómodo por la nula presión del público o como calificaba un ex cobista, Alex Ros «un cementerio» a como manifestaba otro ex jugador que acaba de sufrir el nuevo ambiente, Carles Bravo «una pista en la que es muy difícil jugar».

El cambio ha sorprendido a propios y extraños y más a todos aquellos que recientemente han pasado por el club. Salvo en épocas de play off, único momento en el que la afición respondía con entradas que rondaron los 3.000 espectadores, en los encuentros de liga regular exceptuando partidos concretos, que se podían alcanzar los 1.000, las entradas rondaban los 400 espectadores de media.

En las tres primeras jornadas de esta temporada el número de aficionados ha ido creciendo: 2.500 con León, 3.000 con Burgos y 4.000 con Palencia. Nadie puede saber si algún día se puede repetir con el COB el ambiente que se registró con los encuentros de la Selección Española de los últimos años, un objetivo por el que lucha el nuevo consejo de administración.

Métodos para conseguirlo

El club cuenta con poco más de 1.400 socios de pago, según cifras oficiales facilitadas por la propia entidad, el resto se consigue con gente que paga su entrada y con un buen número de regalo de invitaciones.

La política del consejo de administración es conseguir atraer a la gente al Pazo, aunque sea regalando entradas, práctica ya habitual desde tiempo inmemorial en el club, para intentar crear un buen ambiente y que luego vuelvan y enganchen a más gente.

Pero si la afluencia de público ha conseguido multiplicarse por diez la de pasadas campañas, curiosamente la recaudación también ha conseguido incrementarse. En este aspecto la tarea parecía fácil ya que en la mayoría de encuentros de pasadas campañas no se había hecho ni un euro en taquilla.

En los primeros encuentros también se ha ido incrementando la recaudación, aunque la cantidad sigue siendo insuficiente para un club de LEB. Ahora se superan los 1.500 euros en cada encuentro, algo que para el consejo corroboran que su política está siendo la acertada al conseguir el doble objetivo de recuperar masa social e ingresos por taquillas y socios.

El COB sigue viviendo una transformación camaleónica en tiempo récord con la dificultad de poder mantenerla en el tiempo. En lo deportivo también los resultados van según lo previsto. Ourense ha recuperado la ilusión por su equipo de baloncesto y el nuevo proyecto tiene un año por delante para consolidarse.