Curro Segura, al hilo de los problemas que está teniendo el Valladolid con los pasaportes, aprovechó para reivindicar el buen hacer del Obra en este capítulo, cuando surgió el asunto Flis. Al no tener claro que consiguiese a tiempo la doble nacionalidad, el club buscó otra alternativa. Pero, más allá del problema que se le presenta al Valladolid en este apartado, ya que Van Lacke y Barnes todavía no pueden jugar como españoles, Segura resaltó que el rival conserva el bloque de la pasada campaña, el que logró el ascenso a la ACB, y que ese es un plus.
Fisac, en cambio, deja el asunto de la continuidad en un segundo plano y lamenta los contratiempos físicos y burocráticos: «Me gustaría tener las mismas armas que los demás y, por los pasaportes y las lesiones, no puedo. A partir de aquí, el encuentro contra el Obradoiro es como si fuese en la jornada 33. Es un partido determinante».
Independientemente de que juegue Dumas o Grunfeld, a Curro Segura lo que le preocupa es el rendimiento de su plantel: «Preparamos el partido con la máxima atención y confío en que nuestra plantilla sea lo suficientemente competitiva, que los cinco que estén en pista sean mejores que los cinco del Valladolid».