La guerra que se avecina en el Celta tendrá que esperar. El grupo de acreedores sindicados no moverá ficha hasta que Carlos Mouriño dé un paso al frente y comente personalmente sus planes, pero el presidente está en México atendiendo sus asuntos empresariales. Cuando regrese será el momento de comprobar si dibuja un nuevo escenario en la masa accionarial del Celta u opta por la operación acordeón que puede judicializar la vida del club por una buena temporada.
Sobre la operación de reducción de capital y posterior ampliación existe la duda a cerca de su legalidad. El grupo de acreedores sostiene que la querella será un hecho palmario en caso de acometer el órdago. Sus tesis indican que el club no puede tener un determinado valor ante el juez para evitar la disolución y poco después proclamar que vale menos. «Esto no es como jugar al monopoli. Sería un riesgo tremendo para el club». En el Celta opinan todo lo contrario y no dudan para nada de la legalidad y en la administración concursal no hay pronunciamento al respecto. En todo caso será el juez en su día quien lo dirima.
Y aunque la operación acordeón ya se la esperaban, desde el grupo de acreedores tampoco se descarta un guiño al entente una vez que Mouriño esté de regreso en Vigo. Mantener un encuentro podría ser una buena fórmula para avanzar.
Claro que esta opción choca de bruces con el escenario actual, en donde tan solo se contempla que Carlos Mouriño aumente su cuota accionarial hasta convertir en residual el 20% que en estos momentos tiene el grupo de Placente y compañía.
De entrada, la capitalización de los 2,9 millones que Carlos Mouriño tenía recogidos como deuda concursal se llevó a cabo el miércoles pasado, dos días antes de que el grupo de acreedores sindicados presentasen también su capitalización. En ese momento el presidente superaba el 50% de las acciones del Celta, un tope que parece tener a la vuelta de la esquina de llevarse a cabo la operación acordeón. En las próximas horas podría conocerse de un modo oficial la modalidad de cobro a la que se han acogido la totalidad de los acreedores.