Era el único central sano que le quedaba al entrenador Roberto Aguirre para el partido de este domingo en León
28 ago 2009 . Actualizado a las 10:30 h.El entrenamiento de ayer del Pontevedra confirmó que la famosa Ley de Murphy efectivamente existe. Cuando las cosas pueden salir mal, seguramente saldrán mal. En el instante en que la única sesión planificada por el cuerpo técnico del conjunto granate estaba a punto de expirar, el central Pedro Baquero sintió un pinchazo en la parte posterior del muslo y tuvo que retirarse al vestuario para que lo examinasen los servicios médicos del club. Su presencia en la lista de convocados para el estreno liguero es ahora una incógnita. Esta circunstancia no sería nada especial en una plantilla que cuenta con hasta cinco jugadores que pueden actuar en esa posición. Pero se da el caso de que dos, Orlando Gutiérrez y Sergio Castaño, salen de una lesión y no están al cien por cien, y que los otros dos, Alejandro Vázquez y Pepe Aicart, están sancionados y no pueden jugar el domingo contra la Cultural Leonesa. Así que, la única pieza que, hasta ayer, tenía segura Roberto Aguirre para el eje de la defensa se fue al traste.
«Menos mal que se me lesionó Baquero, porque en esa posición estoy sobrado de efectivos», subrayaba irónicamente el técnico del conjunto granate al finalizar el entrenamiento. La cara de preocupación del preparador lo decía todo: sabe que, si la suerte no lo remedia, tendrá que reajustar a algún futbolista que no suele ocupar esa posición.
Sin embargo, la parte positiva del entrenamiento de ayer la puso Orlando Gutiérrez. El jugador completó su segunda sesión con el grupo después de la distensión que sufrió en el amistoso contra el Lalín y, por lo visto, parece que las molestias han desaparecido. Si ni hoy, ni mañana recae de la lesión, será titular contra la Cultural Leonesa en el centro de la defensa. Sin embargo, es probable que el futbolista aún no esté al cien por cien.
«Con Orlando soy optimista, va a muy buen ritmo y ya lleva dos entrenamientos con el equipo», apuntaba ayer Roberto Aguirre.
El caso de Sergio Castaño es algo diferente. «Llegará más justo -apunto el técnico- al domingo». El jugador aún tenía molestias durante los ejercicios técnico-tácticos que desarrolló la plantilla en las instalaciones de la Ciudad Príncipe Felipe. «Estuve trabajando con los fisioterapeutas del club y, por lo menos, ya pude estar al mismo ritmo que mis compañeros. Eso sí, siento algo de dolor, aunque ya me dijeron que, tratándose de la zona del sóleo, es normal», explica el central andaluz.
Hoy será el día clave para empezar a perfilar cuántos efectivos tendrá el cuerpo técnico en la posición de central. Orlando Gutiérrez parece seguro, pero en el Pontevedra cada entrenamiento, por lo menos en la defensa, depara una sorpresa.