En su anterior etapa en España, el jugador cedido por el Montpellier tuvo seis técnicos en año y medio
26 ago 2009 . Actualizado a las 18:50 h.Nicolas Sahnoun dejó España hace cuatro años minado por la inestabilidad del Almería, que incluso le debía dinero, y ahora está feliz al saludar una entidad muy distinta. «Este es un club familiar, en el que toda la gente se conoce. En Almería había un presidente y luego 40 que querían decidir. Tuve seis entrenadores en año y medio. Así es muy difícil, aunque el ambiente en la plantilla y la experiencia de conocer un país y un idioma fueran buenas», explicó ayer en correcto español el centrocampista cedido por el Montpellier después de su primer entrenamiento en A Malata.
A los 28 años, Sahnoun recuerda aquel 1-6 que el Racing le endosó al Almería en el estadio del Mediterráneo, y considera que llega cedido por un año a un club fuera de su categoría natural. «Cuando yo me fui, el equipo estaba en Segunda. Y ves las instalaciones, el estadio y el club, y merece estar en Segunda», comentó. Después de jugar «37 partidos» con el Dijon, recaló el verano pasado en el Montpellier, con el que subió a Primera pero apenas contó para el entrenador. Con los nuevos fichajes, el horizonte era aún más sombrío, así que hizo las maletas. «Llevo dos meses entrenando dos veces al día. Entrenamientos tengo, pero me faltan partidos», admite sobre sus opciones de actuar ya el domingo frente a la Ponferradina.
El Racing -que ya inscribió al delantero madrileño Antonio Matas, quien debutará hoy en partido oficial en Cerceda- esperaba ayer la llegada del pase internacional del jugador francés. Sahnoun admite su versatilidad, una de las cualidades que facilitó su llegada a Ferrol. «Creo que el equipo y el entrenador buscaban un media punta. El entrenador ya me conocía de mi etapa en el Almería y puedo jugar también de medio centro», comentó Sahnoun, que evitó dar muchos detalles sobre sus condiciones: «Soy alto, pero me considero más técnico que físico. Pero para hablar de mí es mejor preguntar a otro».
Clima atlántico, otro aliciente
Con ex racinguistas como Vosahlo, Granon, Charpenet y De Palmas habló el nuevo fichaje antes de firmar: «Todos ellos, y los considero más amigos que compañeros, estuvieron encantados aquí». Hasta se declara satisfecho con el tiempo. «Nací en Burdeos, que también es atlántico, y el clima me gusta», añadió feliz tras su primer día de trabajo en A Malata.