El campeonísimo gallego llega al Mundial de Canadá sin obligaciones y sin saber a ciencia cierta su estado físico: «No ando mal, pero no sé cómo estarán los demás»
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:10 h.David Cal Figueroa volverá a ser el foco de atención de la selección española de Piragüismo que mañana partirá rumbo a Canadá, escenario este año del Campeonato del Mundo. Junto a Carlos Pérez se presenta como el buque insignia de una expedición repleta de gallegos que afrontará el evento sin obligaciones y lejos de la presión del pasado año olímpico. Tal es así que a Cal no le preocupa el resultado a obtener, en un año destinado más a la recuperación de esfuerzos pasados que a la consecución de nuevos títulos.
-¿Cómo fue este año para usted?
-Raro. Comenzamos a entrenar mucho más tarde de lo normal, concretamente en enero. Y no tenemos experiencias previas de lo que supone comenzar a trabajar tan tarde.
-¿Ni tras los Juegos de Atenas?
-No, entonces también comenzamos con retraso, pero en lugar de hacerlo en septiembre, lo hicimos en octubre.
-¿Por qué decidieron hacerlo así?
-El año pasado fue tremendamente duro. Todo aquel tiempo en Saucelle, con el calor y la soledad... Nos hacía falta desconectar, más en lo psicológico incluso que en lo físico.
-¿Y qué tal ha resultado la experiencia?
-Muy buena, nunca tuve tantas vacaciones, je, je, je. Hasta me aburrí. Llegó un momento en el que el cuerpo me pedía ejercicio. Maté el gusanillo corriendo, con la bici...
-De cara al Mundial, ¿qué posibilidades tiene?
-Es una incógnita. No es que ande mal, pero no soy capaz de saber cómo estaré con respecto a los rivales. No sé si estaré para alcanzar las finales, si para las medallas o si para quedar eliminado a la primera. De verdad, no tengo ni idea.
-¿Y no le preocupa?
-Nada. Este año ha sido para descansar de todo lo sufrido en el anterior. El año que viene cambiará todo, comenzaremos en septiembre y ya apuntaremos hacia Londres.
-Bueno, pero tampoco se descarta para un podio en los mundiales de Canadá.
-Sabemos que las preparaciones de otros años funcionaron, pero eso de empezar en enero es nuevo. También es cierto que puedo vivir un poco de las rentas del trabajo acumulado durante años, pero no sé hasta qué punto valdrá para estar adelante.
-Lo que si que es cierto es que ha pasado de vivir en un conflicto con la Xunta a estar en una especie de balneario. Vamos, que atraviesa una etapa de paz.
-Es cierto. Hubo momentos antaño en los que estuve harto, pero la verdad es que en el día a día lograba desconectar.
-No le afectó a su rendimiento?
-Supe diferenciar lo que era importante, mi trabajo, de lo otro. Pero no le voy a negar que ahora estoy mejor. Tengo estabilidad y tranquilidad, sin estar pendiente de historias extrañas. Me dedico a lo mio. Remo, entreno y a otra cosa.