Lotina pide una solución rápida al conflicto con el Zaragoza por Lafita

DEPORTES

El jugador, disgustado por la situación, sufrió una gastroenteritis y tuvo que bajar su ritmo de entrenamientos

22 jul 2009 . Actualizado a las 02:03 h.

El rictus de preocupación de Lotina en estas primeras semanas de pretemporada tiene una razón: Lafita. El futuro del jugador, al que el propio entrenador situó fuera del Deportivo en la recta final de la pasada temporada, se encuentra en manos del propio club coruñés, donde jugó las dos últimas campañas, y del Zaragoza, su antiguo equipo, que asegura estar dispuesto a recuperarlo.

Ambos se disputan la propiedad del futbolista, que sigue en la disciplina deportivista, pero que el lunes estaba citado para iniciar los entrenamientos con el conjunto aragonés. Pero ni siquiera la postura de ambas entidades está clara. El Deportivo sostuvo durante más de una semana que el Zaragoza disponía hasta el pasado día 9 para ejecutar la recompra. Sin embargo, en los últimos días Lendoiro indicó que esta cláusula de su contrato caducó el 30 junio.

Baile de fechas al margen, el caso es que el Zaragoza no ha pagado. Un hecho que desde el club aragonés consideran de régimen interno y del que se niegan a informar. Se remiten una y otra vez a las declaraciones de su director deportivo, Antonio Prieto, quien el pasado 29 de junio aseguró: «Ya hemos recomprado a Lafita».

El mediapunta, que ha eludido responder a las preguntas de la prensa desde su regreso a A Coruña, parece caminar por el mismo infierno que pasó Filipe hace solo unos días, cuando se malogró su fichaje por el Barcelona. El pasado lunes por la tarde, el aragonés no se ejercitó con sus compañeros a causa de una gastroenteritis, que podría derivar de su estado anímico. Además, Lotina reconoció que le han tenido que bajar la intensidad de los entrenamientos y pidió de forma pública que se arregle lo antes posible su situación. «Está ansioso porque esta recibiendo mensajes contrapuestos, y alguien le tendría que decir qué es lo que va a pasar, porque estamos jugando con la salud del chaval. Si el Zaragoza lo va a hacer, que lo haga, pero el jugador solo quiere saber qué va a ser de su futuro», explicó.

El técnico aseguró que la marcha de Lafita se convertirá en «un golpe muy fuerte» desde el punto de vista deportivo para su equipo por su gran aportación, «pero él tiene que dormir tranquilo. Hay una persona detrás del futbolista», insistió, antes de revelar que la actual situación podría llegar a provocar su ausencia en los dos amistosos previstos en la miniconcentración de tres días en Melgaço, que comenzó ayer. «Si no está bien, lo normal es que no los juegue», dijo.