«Villa es un diez dentro y fuera del terreno de juego. Es un privilegio jugar a su lado. Puede batir todos los récords que se proponga». Con los asturianos Mata y Cazorla a la cabeza, los internacionales aprovecharon el día después del tedioso triunfo ante Irak, que bien vale una semifinal de la Copa Confederaciones, para arropar al 7 de España en momentos de incertidumbre. Todos ven impensable que anteponga negociaciones con Real Madrid, Barcelona o Chelsea a los intereses de la selección.
Por lo que cuentan sus compañeros, hay un Villa dentro de la concentración, alegre y dicharachero, y otro en el exterior, arisco y huidizo. Se gasta bromas con sus colegas, aunque no sobre rumores e hipótesis, pero cuando se encuentra con algún extraño se protege con sus cascos y acelera la marcha. Presionó a su representante al recordarle públicamente que es quien debe trabajar porque ya conoce su decisión, y ni una palabra más.
Imprescindible
«Le veo bien, no hay ningún problema con él. Se está entrenando con ganas», subrayó Del Bosque, el primero que salió a la palestra para evitar grietas en el equipo y su entorno. ¿Villa preocupado? «Para nada. Si lo estuviera, no hubiera marcado cinco goles en los tres últimos partidos. Está centrado con la selección y su futuro lo ha dejado de lado. Es un fenómeno, un tipo imprescindible», enfatizó Cazorla.
«Como para pensar en otras cosas. Sabe que la selección es muy importante y se le observa tranquilo, disfrutando mucho con sus goles», reflexionó Mata, infravalorado por el Madrid y triunfante en el Valencia y del agrado de Guardiola para apuntalar su Barcelona tricampeón. También Valdano y Florentino se han fijado en él. Otro posible culebrón.
Autor de 30 tantos en 46 partidos con la absoluta, Villa solo tiene ya por delante en las estadísticas de goleadores a Raúl. Pero su promedio (0,65 por partido) es muy superior, toda vez que el madrileño anotó sus 44 goles en 102 partidos (0,43). El mejor porcentaje de la historia lo mantiene Di Stéfano. Sus 23 dianas en 31 encuentros constituyen un 0,74 de media por partido.
Con semejantes números es normal que sus compañeros lo miren como una referencia. «Es determinante. Aporta gol y eso, a la postre, es lo único que vale. Maneja bien las dos piernas y hace grandes desmarques», resalta Busquets sobre el guaje. Piqué entiende que Villa «ofrece muchísimo arriba pero también en defensa, ya que se esfuerza, es solidario y presiona la salida del rival». Capdevila, otro catalán, crece con arietes como el asturiano. «Hasta que no marca, no para. Vive del gol, es insistente y nos contagia. La selección se beneficia siempre con su actitud».
El último en hablar de Villa fue el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. «Nos queda todo el verano por delante. La operación del fichaje de Villa es cuestión de tiempo», aseguró ayer mismo.