El empresario Florentino Pérez confirmó ayer oficialmente que se presentará a las elecciones del Real Madrid, algo que todo el mundo daba por sentado desde hace meses. Tres años después de abandonar la presidencia del club en mitad de la temporada, intentará retomar las riendas de la entidad blanca, sumida en el caos tras la escandalosa gestión de su sucesor, Ramón Calderón.
En una multitudinaria rueda de prensa, el presidente de la compañía ACS no ahorró críticas a Calderón, imputado en dos juzgados distintos por manipular la última asamblea de socios y por falsificar presuntamente votos por correo en las elecciones que le llevaron a la presidencia. «En estos tres últimos años se ha instalado una forma de gestionar, ser y entender el Madrid que no se corresponde con nuestra historia», aseguró Pérez. Recordó además que Calderón formó parte de su directiva y que juntos hicieron «de palabra y hecho, un código ético en la junta que quisimos transmitir a todo el mundo». «No sé por qué, pero yo no esperaba el comportamiento de la anterior junta directiva», insistió.
El empresario no aclaró si, en caso de llegar a la presidencia, tomará medidas contra Calderón, cuya posible expulsión como socio se debate en este momento en la comisión de disciplina del Real Madrid. Lo que sí hará es encargar una auditoría de las cuentas, que prometió hacer pública.
«Se ha producido una situación de convulsión que ha sido muy mala para el Madrid y que es lo que hay que corregir», indicó, aunque salvó de la crítica a Vicente Boluda que, según dijo, ha hecho una «transición ejemplar». «Vuelvo porque hemos vivido tres años de conductas impropias del que creo el mejor club del mundo. El Madrid debe ser ejemplar, pero hemos vivido una triste etapa que debemos superar pronto», añadió.
Pérez vinculó precisamente su decisión de intentar volver a presidir el Real Madrid a la «situación de convulsión» creada en la etapa de Calderón. Aseguró que durante este tiempo ha guardado un «respetuoso silencio» para «no interferir», aunque ya en las elecciones del 2006 vio «que las cosas no iban bien» cuando «por unas razones injustas solo se contabilizaron 10.000 votos». Según explicó, los «graves acontecimientos de los últimos tiempos» en la entidad son los que le han decidido a presentarse. Admitió que abandonar la presidencia fue «una decisión equivocada» porque el club «no estaba tan cimentado» como él pensaba y «se puso en peligro su estabilidad».
En lo deportivo, aportó pocas novedades más allá de confirmar implícitamente que tanto Jorge Valdano como Zinedine Zidane formarán parte de su equipo y de un proyecto que calificó de «espectacular». Tampoco adelantó nombres de posibles fichajes, aunque después de decir que en el Real Madrid deben estar «los mejores jugadores del mundo», reconoció que Cristiano Ronaldo es uno de ellos. Y añadió que «los grandes jugadores no son incompatibles con los españoles» por lo que incorporará también a «varios de los mejores de España y jugadores de la cantera». Respecto a quién será el entrenador, se limitó a decir que el portugués Mourinho y el francés Wenger con unos técnicos «magníficos» cuando se le preguntó por ellos.