Pep Guardiola sabe que él y sus futbolistas se encuentran en la frontera que delimita el asalto a la gloria o la posibilidad del fracaso y no quiere pensar más que en la victoria. Ayer, durante su larga comparecencia no dejó de insistir en que el Barça debe ser fiel a su estilo y salir solo a por el triunfo para dar el golpe definitivo a la Liga. Aunque le sirva el empate, no se conforma con un punto. «Debemos ganar. Nos va la Liga. Si queremos ser campeones hay que ganar en el Bernabéu. Hay un equipo muy bueno enfrente, pero hay un momento que es clave y ha llegado el momento de decir: "¡Señores, hoy nos jugamos el título!". No podemos renunciar a lo que hemos sido. Quiero que seamos auténticos y que salgamos del Bernabéu con la cabeza bien alta», declaró el técnico azulgrana, que califica el clásico como «una final». «No me gusta la sensación de que si perdemos no pasa nada, porque entonces dudo de que se saque adelante. Si perdemos, sí pasa. La presión no es para el Madrid, sino absolutamente nuestra, porque es una oportunidad maravillosa para dar un paso adelante», apuntó, desvelando que lo único que les ha pedido a sus jugadores es «que no especulen con nada. Es lo que nos hemos exigido todo el año y lo vamos a hacer también en el campo del Madrid. Durante todo el año hemos sido valientes y tenemos que serlo aún un poquito más, aunque también espero a un Madrid valiente, el mejor posible, con virtudes y defectos, que no solo irá a cortar juego», añadió. Diferentes formas de jugar Dice no compartir la idea de que el Real Madrid no juega bien. «Jugamos de manera distinta, pero si ganamos no significa que seamos mejores que ellos. Es el título el que lo decidirá. Los dos hemos sacado muy buenos resultados con diferentes formas de conseguirlo, y al final el campeón es el que se lo merece», señaló. Asegura que no le preocupa demasiado el desgaste y el presunto cansancio de su equipo. Le inquieta más el mental, y por ello concedió el jueves día de descanso. «Me preocupa más la fatiga del sistema nervioso. Llevamos mucha tralla y lo mejor era que el jueves no nos viéramos, que cada uno desconectase, que se comiese una pizza si quería, y entrenar hoy bien». Y confía plenamente en los suyos: «Veo a los jugadores tranquilos, reposados. Son conscientes de lo que nos jugamos. No puedo aventurar qué va a pasar, porque no tengo capacidad de adivinar, pero no podemos renunciar a lo que hemos sido. Quiero tener la sensación de que hemos sido nosotros, lo que hemos sido toda la temporada». Respecto a nombres concretos, comenta que «es faena del árbitro proteger a Messi y pitar faltas» y que «Guti ha jugado poco este año y están habituados a jugar partidos sin él».