El esprint final volvió a salvar al Breogán sobre la campana. En un choque plagado de trampas defensivas por parte de Los Barrios, los celestes fueron incapaces de sentenciar hasta el último minuto. Antes de que Ordín y Corbacho rubricasen sendos triples mágicos, sobre todo el del primero, al Leche Río le tocó remar. Los andaluces mandaron en el marcador durante casi treinta minutos, pero se acabaron ahogando ante un rival que logró mantener la cordura durante largos tramos de la crisis y exprimió la longitud de la plantilla. Los lucenses dieron un paso casi definitivo para contar con factor cancha a favor en el play off.
Como cabía esperar, Moncho Fernández maniató todas las armas del Breogán en el arranque de la contienda. La especial atención a Corbacho y Ordín, sumada a los dos contra uno en el poste bajo sobre Cusworth, otorgaron a Los Barrios las primeras rentas en el electrónico. La sangría fue aumentando hasta que, después de una técnica al banquillo local, los andaluces establecieron un 24-40 a favor.
Pero entonces, los celestes cogieron el toro por los cuernos. De la mano de un inspirado Lucho, el Leche Río reingresó en el choque frente a un adversario que contemplaba cómo las faltas personales comenzaban a pasar factura a sus interiores. La buena labor de Rost, sumada a la aportación de Richi Guillén, permitió a los visitantes mantener la nave a flote.
El cansancio y el constante cambio de criterio arbitral pasaron factura a los andaluces en la reanudación. El Breogán se encomendó a los tiros libres para retomar la delantera. Pero Los Barrios, aunque se tambaleaba, no acababa de caer a la lona.
Desenlace
Cusworth se fue al banquillo con cinco faltas poco después de comenzar el período definitivo. Pero Dani López, por primera vez a lo largo del encuentro, había tomado las riendas del ritmo. Los celestes no consiguieron escaparse en el marcador y, pese a que Morentin pareció encarrilar la victoria con una acción de dos más uno (67-61), los pupilos de Moncho Fernández sacaron fuerzas de flaqueza para volver a tomar la delantera.
Pero entonces se dibujó la traca final de los locales. Un triple de Ordín desencadenó la locura en el Pazo. La réplica de Vallmajó fue anulada por la señalización de tres segundos en zona y Corbacho invitó al postre.