El principal sospechoso vuelve a Vigo

La Voz

VIGO

24 abr 2009 . Actualizado a las 10:36 h.

El Levante regresa a Balaídos por primera vez desde que se consumó el descenso de categoría, y lo hace bajo sospecha. Alimentando un encuentro que tendría mucho morbo de no ser por la situación caótica que vive el conjunto vigués.

Los granotas llevan una década en el escaparate de la desconfianza. Primero como especialista en primas a terceros y desde hace algo más de un año como protagonista del presunto amaño en el partido con el Athletic de Bilbao que permitió la salvación de los vascos y sentenció al Celta, que dos años después todavía no se ha recuperado de un mazazo descomunal en lo deportivo y en lo económico.

De aquel Celta que ganó al Getafe tan solo queda Oubiña, que no estará en el campo, y George Lucas, que tiene pocas posibilidades. En el lado levantinista no hay supervivientes, pero si un damnificado celeste. Yago Yao era jugador vigués en el mismo momento que su actual equipo alimentaba la sospecha.

Aunque sin caras reconocidas, el Levante como entidad regresa por primera vez a Vigo desde entonces. Han pasado dos años y celestes y granotas comparten penurias. Los dos en concursal, con problemas de viabilidad y sin posibilidad de retorno a Primera División. La única diferencia es que los valencianos llegan prácticamente salvados en una cómoda posición.

En otras circunstancias la visita del Levante generaría morbo. Una afrenta que vengar. Pero el Celta actual está sedado. Sus dirigentes fueron los primeros en renunciar a cualquier batalla legal. Primero dejando el caso en manos de la Federación y la Fiscalía, y cuando el asunto fue archivado dando la callada por respuesta. Los vigueses no utilizaron ni el derecho al pataleo.

«Tenemos que respetar la legalidad, y las grabaciones que no sean conseguidas con permiso de las dos partes no son legales. Parece ser algo flagrante y que quede impune es difícil de digerir, pero hay que respetar a la justicia», comentó en su día el director general Antonio Chaves.

Sin ánimo de revancha

En el campo tampoco hay ningún ánimo de revancha. Ni cuando saltó la noticia y ahora. Entonces Borja Oubiña comentó que «el día que exista una decisión en firme se hablará», algo que todavía no ha sucedido. George Lucas dijo que nadie había hablado con ellos de la situación. Ahora, el miércoles concretamente, le preguntaron a David Rodríguez sobre el particular. El toledano pasó de puntillas: «Esas cosas son extradeportivas y espero que estén en la mente de aquí al domingo y se hable solo de fútbol porque creo que es lo más importante ahora mismo».

¿Y la afición? Todo indica que también le han aplicado la misma anestesia. Durante la semana ni un comentario. Silencio. Un partido más. Confirmando la teoría que el fútbol español siempre mira para otro lado.