Michu es uno de los pocos jugadores del Celta que utilizan el sentido común en sus declaraciones públicas. Dice lo que piensa sin la hipocresía que suele reinar en el mundo del fútbol. El asturiano indicó ayer claramente que esta temporada está siendo nefasta.
El centrocampista comenzó valorando la posibilidad de que haya un cambio de sistema: «Hasta que no llegue el domingo no vamos a saber como jugaremos. Lo importante es que desde el portero hasta el último delantero nos impliquemos en defensa y no suceda lo del otro día».
Sobre las facilidades que le están dando al equipo vigués los equipos de abajo, que tampoco ganan, Michu cree que es mejor no fijarse en lo que hagan los demás: «Me preocupa más el Celta que el Alavés, porque no estamos dando síntomas ni siquiera de ganar partido. A Balaídos viene cualquiera a ganar. Sube el cadete y nos puede ganar», indicó el asturiano de forma metafórica para destacar lo mal que está el equipo.
Recuerda que la único victoria reciente llegó en un partido muy malo: «Contra el Córdoba el equipo gana pero puede ser que no lo merezca. Lo que hace falta es conseguir puntos y acabar esto lo más dignamente posible. Estamos haciendo una temporada flojita».
Opina que con tanto cambio acaban desconcertados: «El equipo flojea en casa y fuera. No sé que pasa. A ver si con el cambio de sistema nos hacemos más fuertes atrás. Puede ser que tanto cambio afecte, casi ningún jugador ha tenido continuidad. No sé cual es mi situación natural, hemos jugado con 700 sistemas distintos», señaló.
Su compañero Jordi, que será uno de los tres centrales el domingo, comentó que «nunca he jugado con este sistema, pero parece que así nos sentiremos más arropados.
Empate ante el filial
Eusebio ensayó el nuevo sistema de juego frente al Celta en un partido que se jugó a dos partes de 35 minutos. Durante todo ese tiempo el primer equipo no fue capaz de marcar ni un solo gol y acabaron empatados 0-0. Podría ser una señal de las dificultades que quizás pase el equipo celeste el próximo domingo.