Prueba de que el Beirasar Rosalía no da por finalizada la temporada anticipadamente es la brega administrativa que está llevando a cabo para poder dar de alta nuevamente a Charles Ramsdell, una vez superada su lesión de tobillo.
Al leer detenidamente la reglamentación, el club vio que se abría una puerta para poder contar con el jugador americano, ya que nunca dejó de estar desvinculado contractualmente. De hecho, y a pesar de no tener ficha, hizo su recuperación en Santiago y últimamente ya trabajaba también en los entrenamientos.
El plazo para hacer fichajes finalizó el 28 de febrero. Habitualmente, sobre todo en el caso de los americanos, los equipos suelen llegar a un acuerdo para la rescisión. Pero no ha sido el caso del Beirasar Rosalía. En consecuencia, no se tratar de una incorporación de nuevo cuño sino de recuperar a un jugador que estuvo en el dique seco y dejó su plaza a otro extracomunitario. Pero no dejó de pertenecer a la entidad y por tanto no caba catalaogarlo como fichaje.
Este es el argumento que sirve de base al planteamiento que ha defendido el Rosalía. Y ayer, a última hora de la tarde, el club recibió un comunicado de la federación en el cual le solicitaba los originales de parte de la documentación adjuntada en la consulta, «para poder tramitar dicha solicitud». La directiva del Rosalía entiende que una vez presentados esos documentos en la federación gallega, la española tramitará de nuevo la ficha de Ramsdell. Pero mientras no tenga la definitiva confirmación no quiere anticipar acontecimientos.
Si la petición encuentra eco, César Iglesias recibiría a Ramsdell como «una bendición. Es un jugador muy implicado y, tal y como está Gio, y aun teniendo en cuenta que para mí es más un cuatro que un tres , nos vendría muy bien para echar una mano en el perímetro».