El Dépor espabila a tiempo

Rubén Ventureira

DEPORTES

Verdú abrió el marcador a pase de Bodipo y Lassad sentenció al culminar una perfecta contra blanquiazul

23 abr 2009 . Actualizado a las 10:27 h.

En una intensa segunda parte, el Dépor se deshizo del Almería, que mostró su mala cara, la de fuera de casa, donde solo ha sumado seis puntos. Una aparición de Verdú, desafortunado hasta entonces, abrió un triunfo que redondeó un oportuno Lassad. El equipo coruñés se mantiene enganchado a Europa.

Lotina no siguió la máxima de Arsenio de «no remuevas lo que va bien» y retocó el once ganador de Bilbao en el ala derecha de la defensa (Manuel Pablo por Laure) y la punta de ataque (Bodipo por Lassad). El canario, que jugaba su primer partido en dos meses y medio, se las vio con el fogoso Crusat, que en su primera comparecencia en Riazor, la campaña pasada, pareció un replicante de Overmars. Se temía al extremo por aquella actuación, pero el que más acongojaba de inicio era Negredo (19 tantos le contemplan), que se movió por todo el frente de ataque y arrancó gotas de sudor a Zé Castro, Colotto y Filipe, que lo cercaron bien.

El Dépor arrancó atorrijado, con imprecisiones variopintas en el pase (faceta en la que Sergio siempre es líder) y un fútbol lento y abusón del indoloro (para el rival, que no para el público riazoreño) pase horizontal. No mejoró mucho después. Le costaba a los blanquiazules llegar por los costados, atrapados Guardado y Pablo Álvarez en el denso tendido defensivo andaluz. En esas condiciones, Bodipo era un náufrago en la isla de cal. A San Antonio de Padua se le atribuye el don de la ubicuidad, y no se conocen más casos de tal fenómeno, al menos en el gremio futbolístico. Ni el delantero sevillano, ayer por primera vez titular en su lesión, ni Lassad, que lo fue en partidos anteriores y ayer empezó en el banquillo, poseen ese don, así que es imposible que si bajan a armar la jugada puedan rematarla después. Como en tantos otros partidos, se añoró a un segunda punta, o a un Verdú entonado.

Gripado como estaba, lo más cercano al peligro que fue capaz de generar el Deportivo en el primer tercio de partido fue un remate de cabeza desviado de Pablo Álvarez (min 14) a centro preciso de Filipe. Tampoco el Almería, más preocupado de mantener firme el anclaje defensivo que de atacar, se dejó ver por el área rival, salvo a la salida de un córner que el central Chico cabeceó muy alto (min 18) y, ya más tarde, con un zurdazo centrado de Negredo (min 36) desde fuera del área y un disparo de Piatti a que paró un riazor blues (min 40).

A falta de goles propios, Riazor aplaudía los de la remontada del Osasuna al Málaga, rival directo por la UEFA y próximo contrincante blanquiazul. Y justo en ese momento pudo llegar el tanto coruñés. El único error defensivo grave de los almerienses en la primera mitad permitió a Guardado sisarle un balón a un defensa y combinar con Bodipo, que se la devolvió dulce al corazón del área. Así se las ponían a Hugo Sánchez y no las fallaba, pero su paisano Guardado, con su pierna buena, la mandó a la red... de Pabellón (min 41). Dos minutos después, Colotto, que tiene un imán en la cabeza en las jugadas de estrategia, cabeceó en el área pequeña a la red de la portería... pero por fuera.

Quizá hubo lotinina en el descanso, porque el Dépor compareció más agresivo en la segunda mitad. Verdú dio señales de vida con un flojo disparo lejano, pero fue su siguiente aparición la que rompió el partido. Guardado centró al área desde la izquierda, Bodipo supo cederla mansa hacia atrás en posición de semicaída y por allí apareció el catalán para rematar a las mallas como a cámara lenta (min 49). Hay jugadores que le tienen tomada la medida a determinados equipos (Turu al Celta es el caso más recordado por estos lares) y Verdú oposita a verdugo del Almería, al que también tumbó en la primera vuelta.

Con el viento del marcador a favor, Lotina se animó a colocar dos delanteros. Sacrificó a Verdú y dio entrada a Lassad (min 58). El Dépor ganó presencia en el área, a la par que el Almería se estiró sin tino. Aprovechando el destape andaluz, los de Lotina lanzaron una contra letal: Filipe la centró al área, la pifió García y Lassad la coló entre las piernas de Esteban (min 68). El Dépor buscó el tercero, animado por un Lassad hiperactivo, pero estuvo más cerca el 2-1 con un disparo a la madera de Nieto (min 82). Acabó así una noche que hubiese sido perfecta si el Málaga no hubiese ganado.