La misteriosa conversión del Octavio en Míster Hyde

J. Villar

VIGO

22 abr 2009 . Actualizado a las 11:56 h.

El Octavio Pilotes Posada recibe hoy al Arrate en el pabellón de As Travesas (20.45 horas) con la intención de acabar con las inexplicables miserias a las que se ha visto arrastrado en los últimos meses, después de una primera vuelta de la competición espectacular, en la que consiguió la clasificación para la Copa del Rey.

El juego del equipo de Quique Domínguez era elogiado por todo el mundo, los resultados conquistados hasta el mes febrero fueron impresionantes, venciendo a rivales de la talla del Granollers, el Valladolid y el Portland San Antonio, además de arrollar a la mayoría de equipos que pasaron por As Travesas.

Pero el conjunto vigués ha sufrido una misteriosa transformación, que se podría comparar con la de la famosa obra de Stevenson del Doctor Jekyll y Míster Hyde. De repente acumula nueve derrotas consecutivas con la guinda del pasado sábado en Almería, donde el Octavio perdió de forma sonrojante frente al colista, que solamente había sumado tres puntos en toda la temporada.

El técnico del equipo, Quique Domínguez, califica esta conversión como «de difícil explicación».

La justificación mental

Cuando un equipo, sea en el deporte que sea, atraviesa por malos momentos, suele recurrirse a cuestiones de bloqueo mental. Da igual que esté luchando por el descenso como que esté por encima de sus objetivos, como es el caso de Octavio. Sin embargo el entrenador académico opina que «estamos tan lejos del nivel de juego que hemos mostrado, que la única explicación que se me ocurre es que hay una falta de confianza, un exceso de presión que hace que los jugadores se pongan nerviosos».

Domínguez asegura que no ve relajación. «Veo al equipo entrenar bien y no se puede hablar de falta de profesionalidad, porque es algo que sería fácil de detectar». Opina que lo ideal sería que llegase «una victoria que nos libere de esa presión». Para que llegue hoy sería necesario que las circunstancias no se pusiesen en contra: «Ya esperábamos que este triunfo llegase en Pontevedra o en Almería, pero no fue así. Cuando el rival se pone por delante se nos viene el partido encima y surge la ansiedad».

Bajón defensivo y la portería

Uno de los principales fundamentos en el juego del Pilotes es el trabajo defensivo y ahí están fallando, igual que en la fluidez ofensiva que tenían al principio de temporada. «Últimamente hemos perdido la solidez defensiva de la primera vuelta y la alegría en el juego de ataque que nos acompañó durante mucho tiempo. Ahora somos un equipo previsible para los rivales», señala Quique Domínguez.

El portero Javi Díaz lleva jugando con el menisco dañado mucho tiempo. Tendría que pasar por el quirófano, pero lo ha aplazado hasta final de temporada para poder ayudar al equipo, aunque su rendimiento lógicamente ha bajado. «Está haciendo un esfuerzo grande y eso hay que valorarlo. Está claro que su nivel no es el mismo que en la primera vuelta, pero hay que tener en cuenta que el nivel defensivo no es el mismo.