El Celta B paga su miopía ante un Racing que solo se defendió

X.R. Castro

FUTBOL GALLEGO

20 abr 2009 . Actualizado a las 21:48 h.

Al Celta B le falló la puntería ante un Racing que hizo el derbi un ejercicio de resistencia defensivo. A los departamentales le faltó ambición y tan solo la falta de concreción de las oportunidades locales en el segundo tiempo dejó el derbi en tablas, un botín insuficiente cuando ambos se estaban jugando sus opciones de entrar en el play de ascenso cuando restan únicamente tres jornadas.

El Celta B falló el mismo número de ocasiones que muchas mañanas en Barreiro, pero en esta oportunidad tuvo que cambiar su modus operandi . Combinando en el primer tiempo le costó superar el entramado defensivo de Míchel Alonso y apenas dispuso de ocasiones claras, pero en el segundo cuando cambió la elaboración por un juego mucho más directo se cansó de visitar el área rival. En este segundo acto los celestes entraron por banda, por el centro, por arriba... pero le faltó el golpe de gracia ante un rival que a medida que pasaban los minutos iba menguando mientras su entrenador tiraba de fondo de armario defensivo para salvar un punto.

La ofensiva real celeste comenzó a la hora de partido con un disparo de Pedro desde la frontal. A continuación apareció Iago para desperdiciar la mejor oportunidad. El moañés, que casi siempre elige la opción individual, quiso asociarse con Pedro en el área pequeña cuando lo más fácil era batir a Reguero en plena salida.

Pero sin duda el gran protagonista del partido fue Oriol Riera. Trabajó a destajo, sacó buenos centros y sobre todo, falló lo imperdonable. Porque el catalán tuvo en los tres minutos de descuento otras tantas oportunidades claras de llevar a su equipo a la zona de play off. En la primera no acertó a concretar en el área pequeña un servicio de Chupe, en la segunda cabeceó solo a las manos del meta a un palmo de la portería y en la última jugada del partido un semifallo de los centrales le permitió meter la puntera para comprobar que el balón salía por centímetros.

A cambio, el Racing tuvo una contra y un par de estrategias envenenadas en todo el partido. Un bagaje demasiado pobre, tan rácano como el punto de Barreiro. Le faltó decisión y quizás pulmón. Dos aspectos capitales cuando es un imberbe filial el que está enfrente.