«Hay quien quiere dormir en casa; los aventureros preferimos estos barcos»

DEPORTES

El medallista gallego respondió a la llamada de su compañero de tornado y viajó a Brasil para unirse al gran reto de la vela oceánica, donde quizá tenga su futuro

08 abr 2009 . Actualizado a las 03:26 h.

Antón Paz (Vilagarcía de Arousa, 1976) se puso hace una semana a las órdenes de Fernando Echavarri, con el que ganó una medalla de oro en los Juegos de Pekín. Esta vez el tándem viaja a bordo del Telefónica Negro, en el que el gallego asumirá las funciones de enlace con los medios tras completar la travesía entre Brasil y Boston como uno más en la tripulación.

-¿Cómo lleva el salto del tornado a la vela oceánica?

-Hay muchísimo trabajo. Son muchas cosas nuevas. Ahora además tengo que aprender a ser reportero gráfico, algo que nunca había hecho.

-La adaptación a este tipo de barcos será difícil.

-Es una navegación distinta. Es mucho más complicado hacer las maniobras. Además, nos vamos a pasar entre 16 y 20 días en el agua y será una experiencia muy distinta a la que he tenido hasta ahora. Vamos a ver cómo me adapto.

-¿Cómo surgió la idea?

-Hace ocho años que trabajamos con Telefónica y el año pasado estuve dos semanas con el equipo, así que ya conocía a la gente. Además, Fernando es el patrón y en cuanto surgió la oportunidad de echar una mano me vine.

-Van sextos en la general. ¿Cuál es el reto?

-El barco tiene potencialidad y va rápido. Está bien. Queremos estar lo más cerca del podio en las próximas regatas.

-¿Cómo es la vida a bordo?

-En el barco se descansa mal. En el ecuador va a hacer mucho calor y se llevan muchas toneladas de tensión en los cabos, así que el ruido cuando sueltas o cazas es como si se fuera a romper el barco. Es como dormir dentro de una caja de resonancia.

-Aún así, llevaba tiempo esperando esta oportunidad.

-Pasa como con los montañeros. Si te ofrecen subir a un 8.000 en una expedición casi ni te lo piensas. Pues para cualquier persona que navegue y le guste este mundo, la vela oceánica es uno de los grandes retos que puedes llegar a tener. Hay quien quiere dormir todos los días en casa, pero los aventureros queremos subir a estos barcos.

-¿Solo quiere probar o es algo a lo que piensa dedicarse en el futuro?

-Quería tener esta experiencia para ver si puedo participar en otros proyectos. Esto me dará pie, si hay ocasión, de entrar desde el inicio en un futuro.

-¿A costa del tornado?

-La Volvo descansa unos años y mientras siempre habrá margen para hacer otras cosas. Después habrá que tomar una decisión. Si el tornado no va a los Juegos, no va a ser fácil continuar con el proyecto con Echavarri.

-¿Hay mucha rivalidad entre las tripulaciones?

-Hay competitividad, pero en el mar lo fundamental es la seguridad y todos ayudan a todos. Si hay algún problema, la seguridad queda en un segundo plano y eso hace que se forme un grupo muy fuerte.

-El «Ericsson 4» le lleva casi diez puntos al segundo ¿es inalcanzable?

-Las diferencias están en el presupuesto. Los Ericsson tiene cuarenta personas más que los Telefónica solo en el equipo de tierra. Además, ellos van mejor en condiciones extremas y nosotros en las de viento ligero. Queda la mitad de la Volvo y habrá etapas en las que podamos recuperar ventaja.