Cuando el derbi estaba a punto de finalizar, en el minuto 89, Rubén Durán fue amonestado. El vigués del Lugo derribaba a un jugador del Celta B, lo que suponía la cuarta tarjeta amarilla de los rojiblancos (antes la habían visto Manu, Tornero y Alberto García). Esto, que podría considerarse como algo secundario en los estertores del partido, adquiere para los lucenses un aspecto capital, porque la amonestación es la decimoquinta que le señalan al mediapunta en lo que va de Liga. O lo que es lo mismo, que se ha confirmado como el jugador más tarjeteado del equipo.
Con la de ayer, Rubén Durán vio la quinta cartulina amarilla de su tercer ciclo, que acarrea suspensión, y con la que se perderá por tercera vez un partido esta temporada. No uno cualquiera, sino el derbi de la próxima jornada contra el Pontevedra en el Ángel Carro. Supera con creces a todos sus compañeros en el capítulo de amonestaciones, y sólo le sigue Pablo Ruiz, que lleva doce (ayer salió indemne en su readaptación al puesto de central) y también ha cumplido dos ciclos sancionadores (ambos son los únicos que lo han sufrido).
Rubén Durán había visto la décima tarjeta amarilla el 1 de febrero en el partido ante la Cultural Leonesa en Lugo, lo que le impidió participar en otro encuentro complicado, ante el Real Unión. Si la justicia deportiva no lo remedia, no jugará contra el Pontevedra.