«Hemos ganado los cinco partidos [del grupo clasificatorio], pero mañana [por hoy] es como si jugásemos una final. Es la sensación que tenemos», aseguró ayer el seleccionador español, Vicente del Bosque.
Confirmó que habrá variaciones en el once inicial. «Vamos a hacer algún cambio, no porque estemos descontentos con los que jugaron el sábado, sino porque es oportuno refrescar al equipo con algún nombre nuevo».
Del Bosque, que dirigió al Besiktas una temporada, agradeció el cariño con el que ha sido recibido en Turquía. «Tuvimos una etapa de ocho meses en la que lo pasé muy bien. Tengo excelentes recuerdos del club y de todas las personas con las que trabajé y conviví. Los recuerdos son inmejorables. Me dio muchísima pena irme de Estambul».
El técnico salmantino tiene un mal recuerdo, que comparte con Iker Casillas, del estadio en el que se disputa el partido de hoy, el Ali Sami Yen. El 3 de abril del 2001 el Galatasaray recibió al Real Madrid en un partido de cuartos de final de Liga de Campeones. Los blancos llegaron al descanso con dos goles de ventaja, pero el empuje de la afición turca levantó al Galatasaray, que volteó el encuentro (3-2).
«Recuerdo que es un campo en el que aprietan mucho desde la grada, pero creo que hay mucho de leyenda con el ambiente. Es verdad que es un público muy afecto al equipo, muy apasionado, pero no hay problema», apuntó Del Bosque.