La lluvia inutilizó de nuevo las gradas inferiores del estadio de Pasarón pese a ser una instalación nueva

T. R.

FUTBOL GALLEGO

10 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Pontevedra tiene tres problemas. El primero, su situación deportiva; el segundo, su situación económica y el tercero una deficiente instalación de las cubiertas del nuevo estadio de Pasarón. Cuando llueve, esta coqueta instalación muestra su cara más gris. Las tres gradas inferiores que están actualmente habilitadas quedan totalmente inutilizadas cuando la lluvia hace acto de presencia, como si fuese algo anormal en Galicia.

El domingo quedó de nuevo de manifiesto que los arquitectos pueden diseñar un estadio, pero deben ser muy pocos los que acuden a los campos para solucionar, sobre el terreno, problemas tan graves como los que se vienen observando en Pasarón. La situación se agudizó anteayer en el encuentro ante el Celta B debido a la intensa lluvia caída durante todo el partido.

Los aficionados de las gradas inferiores tuvieron que presenciar el partido de pie en los escalones superiores.

El problema surge porque las cubiertas del estadio están levantadas por el frente, con lo que lejos de frenar la entrada del agua, el viento, que habitualmente entra por el noroeste, contribuye a expandirla, llegando a las gradas superiores e inferiores.

El problema será todavía más acuciante cuando se construya la grada de Preferencia, al entrar de forma directa el viento al estar orientada al este.