La figura de Kamel Ghilas ha ido desapareciendo del foco del Celta. El jugador franco argelino pasó de insustituible para Pepe Murcia hasta la décima jornadas a ir perdiendo protagonismo hasta el punto de no disputar un solo minuto ante el Zaragoza. Ghilas asegura que está cansado y que le vendrán bien las vacaciones para recuperar el mejor nivel. Aún así, no ocultó su sorpresa por su salida del once en el anterior partido. Ahora no tiene claro que vaya a volver mañana en la Nueva Condomina.
Hasta la irrupción de Dinei, el que fuera jugador del Vitoria de Guimaraes era la referencia mediática del Celta. El futbolista sobre el que estaban depositadas las esperanzas. Capaz de jugar un miércoles con la selección de Argelia y ser un fijo en el once en el partido del domingo. Que se convirtiese en la referencia goleadora en el despertar del equipo también ayudó lo suyo.
Pero desde la jornada once su presencia en el campo ha ido menguando. En Córdoba, en donde marcó su cuarto y último gol hasta la fecha, ya fue relevado a los 69 minutos de partido y desde entonces la única contienda completa que ha disputado han sido frente al Rayo Vallecano.
En estas últimas jornadas el media punta ha dado unos síntomas de cansancio que él mismo confirmó ayer. «Estoy un poco más cansado que al inicio de temporada, pero estoy entrenando para estar al mismo nivel que de inicio, pero la verdad es que estoy un poco cansado», confesó con naturalidad.
El cansancio de Ghilas tiene una explicación. Es el único de la plantilla (a excepción de Maris que casi no juega en la Liga) que ha tenido partidos con su selección además de disputar la competición liguera. Al menos en cuatro ocasiones se ha desplazado con Argelia para jugar partidos amistosos y oficiales. El más reciente, hace menos de un mes en Francia.
Ese cansancio y el mal partido del equipo en Las Palmas terminaron por pasarle factura. En el estadio de Gran Canaria solo había jugado un tiempo y ante el Zaragoza no pasó de espectador en el banquillo. Pese a este cambio no cree que el entrenador haya perdido la confianza en él: «No lo sé, yo creo que no, pero en todo caso es algo que tendrá que responder él».
Tampoco ha recibido explicaciones por parte de Pepe Murcia, pero es algo que considera normal. «No tiene nada que hablar conmigo, el que decide es él». Eso no quita que le sorprendiese su suplencia el sábado pasado: «Me sorprendió un poco, pero quien escoge al equipo es el entrenador, yo solo estoy para entrenar y para estar disponible». No parece que la situación de mañana en Murcia vaya a ser diferente. Ghilas necesita descanso y todo indica que tendrá que ver su segundo partido desde el banquillo. A él le basta con que el equipo haga las cosas diferentes a Las Palmas «y acabemos el año con 25 puntos». El argelino en sus malos momentos prefiere centrarse en las necesidades colectivas.