Bodipo renueva el pasaporte europeo de un Deportivo que fue superior

Rubén Ventureira

DEPORTES

Los franceses pudieron adelantarse al principio de cada tiempo, pero Aranzubia y el inocente Zerka lo impidieron

18 dic 2008 . Actualizado a las 10:56 h.

Albricias. Los delanteros deportivistas dieron síntomas de vida. Cayó a banda Omar Bravo, envío el balón al primer palo y allí apareció Bodipo para renovar el pasaporte europeo del Dépor, que estuvo cancelado durante casi 50 minutos.

El técnico francés había avisado de que el objetivo inicial del Nancy era hacer el primer gol del partido, pues había leído que el Dépor es incapaz de remar a contracorriente. A punto estuvo de cumplir esa meta volante en el tercer minuto, cuando el pivote Berenguer facturó con violencia un golpe franco que botó casi en las narices de Aranzubia, que en una intervención prodigiosa la envió a córner. Tras ese aviso a navegantes temprano, el Nancy optó por la contra. Se desplegó en el campo con la combinación que descerrajó al Dépor en Valladolid, un 4-2-3-1, pero la línea de tres cuartos estuvo más pendiente de defender que de atacar.

En el primer acto, los blanquiazules perseveraron de forma equivocada en la vía aérea. Se encomendaron a los centros, especialidad de Guardado, lo que, con el pequeño Omar como ariete, equivale a encomendarse a la Virgen del Rosario. Un peón rara vez se come una torre, y torres eran los zagueros franceses. El peligro lo generó el Dépor cuando raseó la pelota, como en la conexión de talentos entre Lafita y Valerón (minuto 6) que sacó el portero Bracigliano, vestido de un dañino color fosforito. O como cuando Omar, tremendamente activo, se fue de varios zagueros y disparó a unos palmos del palo (min. 16). También respondió el mexicano cuando se la centraron con bajos vuelos, y así se sacó una espuela que volvió a rozar el palo (min. 22) a un centro del clarividente Valerón. El canario no es que justifique el abono de la entrada; vale el carné de la temporada. Sus quiebros zidanescos animaron a la concurrencia.

En ese primer tiempo, el Nancy replicó con raudas pero contadas contras por la banda izquierda, donde Dia dio la noche a Filipe en los compases iniciales. No generaron los franceses una sensación de pánico en el despliegue, pero sí el miedo suficiente para que los laterales deportivistas apenas cruzasen la frontera del medio campo.

Corría el minuto 27 cuando el Lech Poznan marcó en tierras holandesas. Ese tanto, anunciado en el marcador simultáneo, ni inmutó al Dépor, que estuvo tranquilo como Amancio, aunque siempre perseverando. Le faltaron luces largas en ataque hasta que, al filo del descanso, las encendió Valerón, que abrió inteligente hacia la banda izquierda, donde apareció Guardado, que centró con tino hacia donde Omar no llegó.

Al regreso del vestuario, los coruñeses se estiraron. El partido se convirtió en un intercambio de llegadas. El Nancy aprovechó que la manta deportivista se movió hacia la portería contraria para lanzar contras en superioridad, pero se encontró con el desatino de Zerka, que resolvió con inocencia dos ocasiones que rayaron lo clamoroso. El Dépor levantó uys con un centro de Lafita al que no llegó Omar, un amago de remate de Lopo a saque de córner o un disparo de Bodipo a pase teledirigido de Lafita, el mejor de los deportivistas. Lotina duplicó la pólvora con la entrada de Riki por Antonio Tomás. El Dépor encontró justo premio a su perseverancia con el tanto de Bodipo. Al Nancy, que estaba eliminado, no se le dejó despertar.