Pasarón dejó de ser inexpugnable

Tino Rascado

PONTEVEDRA

La mala defensa en las acciones de estrategia arrastra al equipo granate a la zona media de la clasificación

16 dic 2008 . Actualizado a las 11:00 h.

Seis victorias y dos empates jalonaban la trayectoria del Pontevedra. A diferencia de la temporada pasada, en la que los granates se mostraban irregulares ante su público, Rafa Sáez ha conseguido hacer fuerte a su equipo en su estadio. Seis victorias y dos empates sirvieron para respaldar una trayectoria poco brillante como foráneo, en la que han logrado solo una victoria ante el Marino en Luanco, su víctima en las dos últimas temporadas.

Era normal que algún equipo acabase con su racha triunfal a orillas del Lérez. Pudo ser la Real Sociedad B, la Ponferradina, el líder Real Unión, el Deportivo B, el Real Sporting B, el Bilbao Athletic, el Valladolid B o el Lugo. Pero fue el Racing de Ferrol, un equipo necesitado de triunfos, el que que acabó con el sueño granate.

A partir de ahora, el Pontevedra tendrá que recuperar su solidez para volver a imponer respeto en la categoría. Lleva cuatro jornadas seguidas sin ganar, lo que han aprovechado sus perseguidores para marcar sus posiciones de salida para la segunda vuelta de la competición.

No se puede decir que Sáez vaya a disponer el próximo domingo del equipo con el que contó en Pasarón frente a los ferrolanos. En él disponía de un banquillo de lujo con Felipe Tigrao, Yuri, Bermudo y Gato.

Para el partido contra el Zamora se le caen dos piezas claves en el centro del campo como son Turiel y Jorge Rodríguez, además de Asier Ormazábal en el lateral izquierdo por sanción.

Es decir, cuando el técnico granate podía empezar a hacer un equipo acorde a sus deseos, las bajas no llegan a través de lesiones pero sí por acumulación de tarjetas.

Los zamoranos estarán heridos tras su derrota en Vigo ante el Celta B. Con este revés, pontevedreses y zamoranos saltarán al césped del flamante estadio Ruta de la Plata con los dientes afilados.

Le vendrá bien, además, dedicarle unas cuantas horas más a defender la estrategia de sus rivales. El Racing, que parecía muerto en la primera parte tras el gol de Xavi Moré, despertó con el tanto de Pelegrina en propia puerta. Y ahí empezó la romería. Al minuto siguiente, los granates encajaron el gol de Deus de cabeza. Como si no le sirviera de escarmiento, al tanto de Yuri con el que el electrónico marcaba el empate a dos goles, al minuto siguiente Jonathan demostró que lo imposible a veces deja de serlo.

Mientras, el Real Unión ya es campeón de invierno. El conjunto irundarra, que hay que insistir por lo que supone que el Pontevedra fue el único que le ganó, está a seis puntos de la Cultural, segundo clasificado, al que venció por 2-1 en Irún.