Es el momento de Juan Rodríguez, el pulmón coruñés en este arranque de temporada. O «un jugador de gasoil», por repetir la terminología que Lotina utilizó el pasado miércoles para calificar a otro de sus mediocentros, De Guzmán, el jugador llamado en principio para ocupar el puesto de centrocampista defensivo en el once del Deportivo. «Si queremos sumar de tres en tres, todos tenemos que correr los noventa minutos», señala.
Tras nueve jornadas disputadas, el malagueño, de 26 años, lleva seis de titular, en las que parece haber convencido a su entrenador. Solo en su primera temporada en A Coruña, con Joaquín Caparrós al frente del banquillo, Rodríguez había disfrutado de una confianza mayor. Entonces, solo se perdió dos de los primeros veinte partidos. «Pero uno no se puede conformar y hay que mejorar cada día, e ir a más. Estoy contento, porque ahora estoy teniendo continuidad y eso le gusta a todos los futbolistas, pero no te puedes relajar porque cualquiera de mis compañeros puede entrar en el equipo», afirma.
Quizá este buen momento se lo deba a su gran polivalencia, pues, aunque reconoce que su puesto favorito es el de mediocentro, no le hace ascos a ninguno de los del centro del campo. Así, esta temporada ya ha jugado volcado a la derecha y a la izquierda, y hasta de mediapunta. «Lo importante es que el entrenador te demuestre su confianza. Hay partidos en que he ido de un lado para el otro, pero lo importante es estar ahí y si el míster te pone es porque piensa que es lo mejor para el equipo», señala.
Porque, como no podía ser de otra forma en un jugador que parece funcionar con gasoil, Juan Rodríguez se declara opuesto a las rotaciones. «A mí me gusta jugar siempre: hoy, el miércoles, el domingo,... Ojalá que sea así, que pueda jugar siempre», se desea.