El Celta suma y sigue tras reponerse de un mal comienzo ante el Elche

La Voz

VIGO

13 oct 2008 . Actualizado a las 17:27 h.

Puntito a puntito es difícil salir del pozo del descenso, donde el Celta sigue metido tras empatar ayer en el campo del colista el Elche. Es un resultado que sabe a poco tal como se desarrolló la segunda mitad, pero que al menos se salvó después del tanto inicial de Miguel para los ilicitanos.

Los vigueses llevan cuatro partido sin perder, cinco con el de Copa. Suman y siguen con la necesidad de encadenar un par de victorias consecutivas que les permita empezar a ver con menos miedo el futuro.

Pepe Murcia quedó tan satisfecho con el juego del equipo ante la Real Sociedad en la Copa del Rey que decidió repetir el sistema de juego de tres centrales y dar entrada a varios jugadores con los que no venía contando, como por ejemplo Fabiano Lima y Danilo.

Pero ni el Elche dio tantas facilidades como los donostiarras, ni los célticos estuvieron tan fluidos en el juego.

El partido comenzó con un intercambio de pelotazos propio de dos equipos llamados a estar con los de arriba, y que se encuentran con urgencias de abandonar la cola de la clasificación.

La indecisión de los célticos a hacerse inicialmente con la batuta del partido hizo crecerse a los colistas de Segunda, que pronto empezaron a aprovecharse de los espacios entre líneas que dejaban los celestes en el centro del campo, donde Rosada andaba un tanto desubicado. Los rechaces caían siempre en las botas de los locales, clara muestra de que el Celta no estaba metidos.

Y en un balón suelto que ganó Usero en la medular, este mandó un pelotazo con el que llegó el gol. Santos desvió la trayectoria del balón hacia la entrada del gigantón Miguel, que no es precisamente un virtuoso con los pies, y en una jugada embarullada puso en evidencia a los centrales vigueses, que le permitieron acabar marcando a trompicones, con la ayuda de Peña, que desvió la trayectoria.

Los de David Vidal, con el marcador a favor, se sintieron más cómodos, menos ansiosos ante su situación, y le cedieron metros al Celta, que sin embargo no está cómodo con el balón.

A los vigueses las faltó ritmo de juego, claridad de ideas, movían la pelota sin tener claro cual era el camino. O buscaban a Trashorras para que encontrase el hueco a donde pasar con su calidad, que apenas apareció, o enviaban balones largos a Dinei, que nunca encontraba apoyos por detrás para una segunda jugada.

La única acción de mérito en todo el primer tiempo fue una combinación de Rosada y Fajardo, que este centró hacia el punto de penalti donde entraba Jonathan Vila, que remató desviado.

En el comienzo de la segunda mitad los franjiverdes se crecieron por momentos. El equipo reclamaba a voces algún tipo de cambio estructural. Hasta que resurgió Roberto Trashorras. Él solito le dio un giro al encuentro al sacarse de la chistera un par de pases magistrales en los que le cogió las espaldas a los defensas. El primero fue a Dinei, que no encontró apoyos en la segunda jugada tras perder la posición de disparo. En el segundo, el lucense vio perfectamente la entrada de Fajardo, que se plantó en solitario ante Willy Caballero, a quien no supo superar en su salida.

Fruto del mayor dominio céltico llegó la jugada del penalti, en una acción sin peligro en la que Olmo le hizo falta de forma innecesaria y absurda a Dinei en el lateral del área. Trashorras lanzo la pena máximo con un tino superlativo y equilibró el marcador.

El Elche quedó muy tocado. Pepe Murcia vio que el viento soplaba a favor y decidió ir decididamente a por los tres puntos al dar entrada a Michu y Óscar Díaz en lugar de Danilo y Rosada.

Con jugadores de más toque en el terreno de juego, el Celta achuchó, pero no definió. Un cabezazo de Jonathan Vila tras un saque de esquina fue la ocasión más clara. Y al final quedó la sensación de que los tres puntos podían haber viajado hacia Vigo, pero se pagó caro el único error.