El Betis dejó escapar su primera victoria de la temporada, pues a pesar de adelantarse en el marcador y exhibir una gran solidez defensiva fue incapaz de aprovechar las numerosas ocasiones de gol de las que dispuso y finalmente sucumbió ante la remontada del Villarreal (2-1).
Este épico triunfo del conjunto de Pellegrini, conseguido en apenas dos minutos de inspiración, le permite colocarse como líder provisional de Primera, a la espera de lo que haga hoy el Valencia, y ampliar a doce la racha de partidos de Liga sin conocer la derrota.
El Betis no se resignó a interpretar el papel de víctima y se abalanzó sobre su rival sin complejos. Los primeros 45 minutos fueron un recital de ocasiones para los andaluces, al menos cinco de ellas muy claras, aunque solo fueron capaces de transformar una.
El conjunto de Francisco Chaparro fue más riguroso y ordenado, sobre todo en defensa, que el de Pellegrini, con lo que dificultó la aparición de las individualidades del Villarreal. El cuadro local se vio privado de la pelota y sufrió hasta la extenuación tras los béticos.
La portería de Diego López fue objeto de asedio, y, de no ser por las acertadas intervenciones del portero lucense, Diego Godin y Cazorla, que sacaron tres balones sobre la línea de gol, la ventaja del Betis al descanso hubiese sido apabullante, aunque solo Damiá fue capaz de anotar.
El juego del Villarreal tuvo los mismos problemas que el martes frente al Celtic de Glasgow: faltaron frescura y velocidad en los metros finales. El paso por los vestuarios espoleó a los de Pellegrini, que regresaron con más intensidad defensiva y decididos a buscar la portería bética por el camino más corto, pero el adversario parecía preparado para resistir.
Sin embargo, no contaron los de Chaparro con el buen hacer del Villarreal a balón parado. Esta vez fue Ibagaza el encargado de centrar para el gol de Gonzalo Rodríguez, y en poco más de un minuto el centrocampista argentino volvería a ser protagonista al servir otro gran balón a Pires. El francés no lo aprovechó, pero sí Llorente, que con este tanto daba la vuelta al marcador.
El equipo de Pellegrini dio ayer una auténtica lección de efectividad y confianza ante un Betis que pareció no creer en sus posibilidades cuando las tuvo y que acabó lamentando la falta de acierto exhibida en la primera mitad.