El Lobelle sufre en la recta final para conseguir su tercer triunfo

X. R.

SANTIAGO

13 sep 2008 . Actualizado a las 19:38 h.

El Lobelle, que se complicó la vida en los últimos minutos, venció por 4-3 al Barcelona, con goles de Carlinhos (2), Eka y César. El cuadro santiagués se colocó en la zona noble de la tabla clasificatoria.

Al principio, el Lobelle tuvo siempre el balón. Acosó al Barcelona en los primeros compases de la contienda, pero sin demasiada profundidad. El conjunto blaugrana defendió con orden, sin riesgos y casi renunciando al ataque. Fueron unos primeros minutos de incertidumbre, con escasas ocasiones de gol, pero con dominio del cinco de casa.

Los minutos fueron pasando sin que el Lobelle pudiese romper la muralla defensiva de los catalanes. Lo intentó varias veces, pero la falta de puntería y el acierto del meta Paco Sedano impidieron a los lobellistas romper el empate inicial.

Traspasado el ecuador de este primer período, justo cuando parecía que el Barcelona quería algo más que el empate, llegó el gol del Lobelle. Por la banda izquierda del ataque santiagués, el capitán Manu controló el esférico, amagó el disparo y sirvió una gran asistencia para que Eka anotase su cuarto tanto del campeonato.

Menos de dos minutos le duró la alegría al Lobelle. Tras el tanto de Eka, el cinco santiagués perdió un poco el rumbo y el Barcelona salió con mayor decisión de su guarida. Dos veces intentó la igualada. El tercer ensayo fue el decisivo. El goleador Fernandao anotó su quinto tanto de la temporada y estableció el empate en Sar.

En la recta final del primer tiempo, Paco Sedano evitó que el Lobelle llegase al descanso con ventaja. Abortó la contra del cinco compostelano con una buena salida y despejó con acierto el lanzamiento de Carlinhos.

Pero también Mendiola estuvo acertado a dieciséis segundos del intermedio. Fue más listo que Chico y a escasos centímetros de la línea de gol le arrebató el balón al jugador barcelonés. Con este pequeño susto finalizó una primera parte en la que el Lobelle fue mejor que un rival que especuló mucho con el marcador y que solo reaccionó cuando se vio por debajo en el luminoso de Sar.

Con rabia

En el segundo acto, el Lobelle salió con rabia y dispuesto a morder. Pronto dio un primer zarpazo casi mortal para el Barcelona. No se había cumplido el segundo minuto de juego y César levantó al público de sus asientos con un disparo duro ante el que nada pudo hacer Sedano. El Lobelle volvió a adelantarse en el marcador ante una entregada afición.

Esta vez el cinco compostelano no se arrugó. No bajó la guardia y siguió con la misma intensidad en busca de la sentencia. Tampoco el Barcelona se dejó intimidar. Defendió con orden y con mucha dureza, a veces con cierta violencia. Buscó la contra con velocidad, pero también se encontró con un Lobelle bien plantado atrás y protegiendo la meta de Mendiola.

Justo en el ecuador de este segundo período el Barcelona dispuso de su mejor ocasión para igualar. Ante el desconcierto defensivo y la indecisión en el despeje de la zaga local, Fernandao cabeceó con gran peligro y anticipándose a su marcador. El balón fue repelido por el larguero.

Dureza

La dureza en sus acciones defensivas pronto le pasó factura a los blaugrana. Los colegiados no perdieron la compostura y pusieron con cinco faltas a los catalanes cuando todavía faltaba un mundo para acabar el choque. El Lobelle, con ventaja en el marcador y con este factor añadido, no podía dejar escapar la victoria.

A cinco minutos para el final, el Barcelona cometió su sexta falta. Y Carlinhos no perdonó. El «5» del Lobelle ejecutó con maestría y por bajo el doble penalti y aumentó la ventaja lobellista en el marcador. En cuarenta y cinco segundos parecía haberse acabado el partido. Carlinhos volvió a marcar de doble penalti. Lanzó por el mismo sitio que el anterior, aunque en esta ocasión el entrenador visitante cambió el portero para intentar el despiste.

Un final de infarto

Con portero-jugador, el Barça se fue a por todas y provocó la incertidumbre y el nerviosismo en las filas del Lobelle. Primero marcó Justo Cáceres el 4-2. Luego, a tan solo treinta y dos segundos para acabar, Javi Rodríguez anotó el 4-3. Fue un final de infarto, pero los puntos se quedaron en casa. Fue lo más justo.