El jugador podría aceptar una oferta similar a la que hicieron a Esteban y Canobbio para salir de la entidad
20 jul 2008 . Actualizado a las 02:25 h.Matías Lequi y el Celta se sentarán mañana a negociar con la idea de poner fin a su tumultuosa relación. El central argentino regresó a Vigo el pasado jueves con la intención de realizar las pruebas médicas como el resto de sus compañeros pero el club vigués ya le comunicó que a él particularmente no se le esperaba hasta este lunes día 21. Este fue el primer aviso de que su pelea iba a ser, una vez más, muy dura.
Ante la amenaza de estar incluido en el expediente de regulación de empleo del Celta, Lequi podría haber decidido que la guerra por triunfar en Vigo ha terminado. La firma de la rescisión va a depender de que el club acepte un pago similar al que se ha producido en los casos anteriores. En caso de que siga ese cauce, Lequi podría abandonar en las próximas horas el Celta y dar por terminado un culebrón de desencuentros.
El defensa parece que quiere poner fin a esta continua batalla extradeportiva en la que se ha visto inmerso desde el final de la temporada 2006-2007. La relación con el Consejo de administración celeste se ha ido enturbiando hasta el punto de que siempre ha aparecido como uno de los culpables de los malos resultados de estas dos últimas temporadas, por encima de otros jugadores con peso específico en minutos y partidos. A pesar de que le quedan dos años de contrato, a razón de 900.000 euros por año, el jugador de Rosario aceptaría la carta de libertad a cambio de que le paguen buena parte de la deuda que el Celta mantiene con él. Precisamente, en lo que puede perdonar Lequi estará la clave para que se resuelva la operación como ha sucedido en los casos de Esteban y Canobbio. Aproximadamente una cuarta parte de lo que le deben es lo que el jugador debe dar por perdido.
Las dos partes parecen condenadas a entenderse ya que Lequi no quiere vivir otra pretemporada como la pasada en la que no contó en ninguno de los partidos amistosos aunque se le permitió entrenar con el resto del equipo y acudir como uno más a la concentración de Melgado. Este no parece que vaya a ser el caso de este verano. El club, como ya anunció Ramón Martínez el pasado jueves, tiene previsto que Lequi y Guayre no entrenen con el resto de sus compañeros. A pesar de que la entidad no citó sus nombres, parece claro que estos dos jugadores se encuentran en una situación especial por lo elevado de sus fichas, y por considerar que su rendimiento no ha sido el idóneo.
Lequi maneja un par de ofertas de España. La única que ha trascendido ha sido la del Recreativo aunque parece que también el Mallorca pudo interesarse en él. Gregorio Manzano le tuvo en sus filas en el Atlético de Madrid, justo en su mejor año en España, y el técnico balear necesita reforzar su zaga. Sin embargo, el jugador no ha cerrado la puerta incluso a regresar a su país. Su buena relación con el Cholo Simeone le podría abrir la puerta de River Plate, precisamente el club desde donde partió camino de Europa. La opción de quedarse en el fútbol europeo parece más probable.