El coruñés cambió la montaña por la carretera en busca de nuevos retos
09 jul 2008 . Actualizado a las 02:05 h.En su primer año en el ciclismo en carretera, y después de haberlo ganado todo en el de montaña en Galicia, Iago Medín, del Cymasa Luis Ocaña, consiguió el pasado fin de semana la medalla de plata en el campeonato gallego.
-¿Cómo fue la carrera del sábado?
-La verdad es que salió todo según lo habíamos planeado. Mandamos gente por delante para que yo pudiera arrancar después desde el grupo. Además, fue un gran trabajo en equipo, ya que Carlos Prado me ayudó a coger a los escapados y cuando llegamos hasta ellos atacó para que yo pudiera descansar un poco. Conseguí irme, estuve cerca de 45 kilómetros en solitario y me pillaron cuando solo quedaban 4 para la meta.
-¿En qué piensa uno cuando va solo durante tantos kilómetros?
-No tienes mucho tiempo para pensar y pedaleas casi por instinto, pero en la mente tienes en todo momento la meta y que no hay que desaprovechar el trabajo hecho por el equipo.
-¿Qué sintió cuando lo pillaron después de tanto esfuerzo?
-Al principio no me desanimé y pensé que podía aguantar, pero me cogió en un mal momento, durante una subida, y los kilómetros me pasaron factura.
-Al final consiguió la plata, ¿le supo a triunfo o a derrota?
-Por supuesto que a triunfo. Además, no esperaba ganar una medalla, ya que este es el primer año que compito en ciclismo en carretera, porque antes me dedicaba más al de montaña.
-¿Por qué el cambio?
-Sobre todo porque el ciclismo en carretera te exige más, necesitaba nuevos retos. Pero también mirando hacia el futuro, para poder dar el salto a profesionales, que me gustaría que fuera con el Karpin Galicia.
-¿El ciclismo es tan sacrificado como se dice?
-Para mí no lo es porque me encanta este deporte en todas sus modalidades. Cuando voy a entrenar pienso que lo que sí es sacrificado es tener que trabajar ocho horas diarias como tiene que hacer mucha gente. Ahora mismo me dedico en cuerpo y alma a él, y no me importa en absoluto.
-¿Cuántas horas se pasa al día sobre la bicicleta?
-Generalmente, entreno sobre tres horas diarias, aunque hay días que puedo llegar hasta las siete.
-La bicicleta ya será como una parte más de su cuerpo...
-La verdad es que sí. De pequeño no salía de mi casa si no era con la bici a cuestas, incluso para ir a buscar el pan.
-¿Qué otros sacrificios le exige el ciclismo?
-Por mi fisionomía no necesito muchos cuidados en lo que se refiere a la comida. Peso 52 kilos y no engordo con facilidad. Sin embargo, lo del descanso lo llevo a rajatabla. Me parece algo fundamental para mantenerme en condiciones óptimas.
-¿Cuáles son sus principales defectos y virtudes como ciclista?
-Mi peso es tanto mi punto fuerte, sobre todo para las escaladas, como mi mayor obstáculo, ya que no tengo la fuerza suficiente para mover un desarrollo grande.