Bajo una imagen tímida, el nuevo delantero del Dépor oculta un pasado como boxeador aficionado, aunque sus grandes pasiones son el fútbol y el béisbol
06 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Es menudo de estatura (1,69), pero tiene el ancho de hombros de un boxeador de raza curtido en su gimnasio de barrio, pues esos fueron exactamente sus primeros pasos en el deporte, como aficionado. Bajo la coraza de timidez de Omar Bravo Tordecillas (Los Mochis, Sinaloa, 1980) se esconde un púgil del área capaz de superar los cien goles en las Chivas de Guadalajara. Este mexicano de puerto de mar asegura tener la fórmula para una rápida adaptación a A Coruña: es un fanático del marisco. «Ya he probado de todo. Buenísimo», sentencia.
-Supongo que Guardado le habrá introducido un poco en esto del coruñesismo.
-He hablado una vez con él, pero más sobre el método de entrenamiento y cómo juega el entrenador, o qué sistema utiliza... Es lo más importante para mí. Lo demás puede esperar.
-¿En el 5-4-1 de Lotina sería mediapunta?
-Nunca he sido centrodelantero, más bien juego de mediapunta o tirado a una banda. No soy tan poste. Por eso me puedo adaptar a la izquierda o la derecha.
-Xabier Azkargorta, que fue su entrenador en México, dice que se parece usted a Saviola.
-No me gustan las comparaciones, pero si él lo dice... Es una gran persona y un gran entrenador, y no le puedo quitar la razón.
-¿Ha venido sin su familia?
-Sí. Solo. Por ahora pienso en entrenarme. Después, en la medida que sea posible, a ver si pueden venir mis padres.
-¿Y ya echa usted de menos los chiles jalapeños, como Guardado?
-No, no (vence su timidez con media sonrisa). Es que él es más del interior de Guadalajara. Yo de la costa. Me gustan, pero no tanto como a él. Pero voy a extrañar la comida de la región: la carne asada... Bueno, mariscos aquí hay bastantes, ¿no?
-Todos los que quiera.
-Vale. Entonces no muchas cosas, porque mi comida preferida es el marisco, así que creo que vengo al sitio adecuado.
-¿Qué ha probado?
-De todo.
-¿Los percebes quizá?
-Sí, muy ricos esos. También el pulpo, las navajas, los camarones, las almejas... De todo. Es que Los Mochis es costa también. Océano Pacífico. Allí hace más calor, pero nada más.
-Se habla mucho de su pasado como boxeador, un púgil en el campo de fútbol.
-Pero se ha dicho más de lo que realmente es. Me gusta más el béisbol. Pero lo del boxeo es porque en mi barrio, el Sector Central, se practica mucho. Hay bastantes gimnasios, se entrena todos los días y todos somos fanáticos de un gran boxeador ya retirado, Julio César Chávez. Uno se mete ahí como aficionado, pero lo mío es el fútbol.
-¿Y el béisbol?
-Se practica mucho en mi ciudad, donde difícilmente salen futbolistas. Más de una vez agarré un bate, un guante... con mi gorra... Todo. Pero es un pasatiempo, como la gente que juega al golf para pensar, para estar tranquila y relajarse. Cualquier día tumbo las porterías en Abegondo y coloco unas bases.
-¿Qué otras aficiones tiene?
-El cine. Me gusta ver películas después de comer.
-¿Y su película favorita?
- El padrino. La primera y la segunda parte. La tercera es más floja. ¡Mario Puzo!
-¿Quiénes han sido sus ídolos en el fútbol?
-Varios de las Chivas, como Ramírez, Galindo o Campos. En Europa me gustaba mucho Van Basten.
-¿Por qué le pidió al seleccionador mexicano que no lo convocase hasta solucionar su fichaje por el Dépor?
-Porque coincidió con un problema de fascitis en la planta del pie y el médico me dijo que parase. Aproveché para hacer los trámites oportunos.
-¿Del Dépor conocía algo?
-Siempre lo he visto. Nunca imaginé que jugaría aquí, pero así es. Me acuerdo de Bebeto, Mauro Silva, Makaay....
-¿Le dieron algún consejo al dar el salto a Europa?
-Que tratara de hacer bien mi trabajo. Creo que se ha sufrido aquí un poco por falta de gol, pero uno no puede venir a ser solución, sino a sumar y a tratar de ser contundente.