Lopo: «Lo único que quiero es volver a jugar sin sufrir ningún dolor»

Pedro J. Barreiros

DEPORTES

El Deportivo ya tiene futbolistas de pretemporada. Alberto Lopo aterrizó en A Coruña y, nada más bajarse del avión, se puso en manos de los fisioterapeutas para recuperar la forma y estar a disposición de su entrenador cuanto antes. Se une así a su compañero Antonio Barragán, que se recupera de la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha que le obligó a pasar por quirófano el pasado 24 de abril.

El defensa se operó el pasado día 3 en Barcelona de la hernia discal que sufría en su espalda, entre la cuarta y la quinta vértebra, una dolencia que le acompañó durante prácticamente todo el campeonato. «Tengo ganas de estar bien, al 100%, y sin molestias ni nada. Lo único que quiero es volver a jugar sin sufrir ningún dolor que me pueda impedir rendir al 100%, eso es lo que único que quiero y deseo», señaló el catalán a su llegada.

Aunque su operación provocó controversia tras los ocho meses que transcurrieron mientras los servicios médicos del club insistían en la conveniencia del tratamiento conservador, Lopo aseguró ayer que no fue duro para él tomar la decisión de pasar por el quirófano. «Quizá no lo esperaba, pero me aconsejó el doctor que operó a Touré [el centrocampista del Barcelona Touré Yaya, quien también sufrió desde el mes de febrero una hernia discal] y me dijo que la operación era lo más normal y lógico, porque podía recaer otra vez».

Hasta ahora descansó

El central afronta desde ahora un plan de recuperación sin plazos predeterminados. «La intención ahora es empezar a andar, a trotar, voy a hacer un poco de gimnasio y poco a poco espero coger la forma», declaró. En los últimos diez días Lopo se ha dedicado a descansar. «He estado sin hacer nada, sentado en el sofá. Ya me sé toda la programación», bromeó el catalán.

El jugador se declaró ayer «un poco cansado por el viaje» desde Barcelona, pero añadió sentirse «bien, mejor incluso de lo que yo pensaba», aseguró. Esta mejoría física, después de meses de padecer dolor en su espalda, le devuelve las esperanzas de volver a jugar al fútbol a pleno rendimiento, su gran deseo, y le refuerza el ánimo. «Ahora lo único que tengo tocado es la espalda, que tiene un buen tajo, pero por lo demás estoy contento y sobre todo ilusionado de poder estar como estaba antes», añadió. Por sus ganas no va a ser.